#Cuba Un merecido símbolo natural de la ciudad de #Matanzas (+Fotos)

Tomado de Grion.cu

La Asamblea Municipal del Poder Popular (AMPP, alcaldía) de la ciudad cubana de Matanzas decidió hace varios años, que una singular especie fuera el símbolo natural de la tricentenaria villa: el melocactus matanzanus león.

De esta forma, la AMPP se sumó a una costumbre mundial de identificar regiones con elementos de la naturaleza, y en este caso, la decisión estaba más que justificada.

Ubicada a 100 kilómetros de La Habana, la capital matancera es conocida como la Atenas de Cuba desde el siglo XIX, por su amplio y sostenido desarrollo en el campo cultural, en especial, la gran cantidad de poetas nacidos en esta tierra.

Precisamente, como un regalo para la imaginación de los bardos, el melocactus matanzanus (MM) es endémico de Cuba específicamente de un área muy limitada del llamado Cuabal de las Tres Ceibas en el majestuoso Valle del Yumurí, cercano a la localidad.

Vive formando colonias y como características morfológicas son la de ser esférico, alcanzar un tamaño de entre siete y nueve centímetros y un diámetro de entre ocho y nueve, tener el tallo verde brillante, y desde las areolas surgen espinas de color blanco o gris.

Lo que viene a ser su cabeza está densamente cubierta de pelos de color marrón rojizo, llega hasta un alto de nueve centímetros, mientras las flores, rosadas, miden hasta dos centímetros de largo y los frutos son de color rosa a lila rosa.

Según la literatura botánica, es una especie fanerógama perteneciente a la familia cactaceae, es muy común verla en casas como planta ornamental, y su nombre reconoce la región cubana que la acoge, y al investigador que la descubrió.

 

HERMANO LEÓN, EL DESCUBRIDOR

Joseph Sylvestre Sauget (Hermano León,1871-1955), fue un botánico, educador y religioso de origen francés que se radicó en Cuba, donde vivió más de medio siglo.

Acorde con una síntesis biográfica del singular personaje, llegó a la mayor de las Antillas el 10 de septiembre de 1905, con el propósito de desempeñarse como profesor del Colegio de La Salle en la capital de la isla.

Además de su labor educativa, se dedicó con intensidad a la vida científica como botánico, y comenzó a recolectar, por las necesidades de su empleo como maestro, plantas y animales de la naturaleza cubana que todavía era poco conocida.

Indica la semblanza que viajó por toda la nación caribeña en casi 50 años y sus exploraciones lo hicieron un profundo conocedor de la isla, a la que amó como a su propia patria.

El Hermano León publicó 70 trabajos, y son numerosas las especies que descubrió, entre ellas gramíneas, musgos y cactus, pero las palmas resultó el grupo en el cual más sobresale, precisa la fuente.

AMENAZAS Y PROTECCIÓN A LA ESPECIE

Especialistas señalan que desde la década de 1970 está planteada la necesidad de proteger la especie por su hábitat reducido, a lo que se sumó en la década de 1980 un inadecuado plan de fomento forestal en la zona.

Otro de los aspectos que ha limitado su prolongación en la citada localidad matancera fue el impacto de un fuego, el cual principalmente dañó la llamada segunda población, la más numerosa y desarrollada.

Y no lejos y sin restar importancia está el coleccionismo indiscriminado que ha causado pérdidas incalculables, además de que sus asentamientos naturales tuvieron afectaciones por la infección de una bacteria.

Desde 1986 se destaca el trabajo realizado por el Grupo Amigos de la Naturaleza y de la Empresa de Protección de Flora y Fauna territorial (Epffm), con la elaboración de un plan encaminado al conteo poblacional y el reforzamiento de sus ejemplares.

Todo ello sin soslayar el propósito institucional de preservar especies únicas y contribuir así a la biodiversidad de los ecosistemas, en esta región Tres Ceibas de Clavellinas fue declarada Área Protegida (AP) y cuenta con un Plan de Manejo (PM).

Un monitoreo de expertos de la Epffm de enero a junio de 2016 a siete colonias de Melocactus Matanzanus León, dio como resultado un incremento de 138 ejemplares, por lo que en la actualidad la reserva florística del AP posee dos mil 268.

Según la clasificación de las regiones naturales de Cuba (Atlas Nacional de Cuba, 1970), el AP se ubica en la región noroccidental de la provincia de Matanzas, aproximadamente al Oeste-Noroeste de la bahía homónima, específicamente en la cuenca hidrográfica del río Yumurí.

En un proceso de actualización correspondiente al quinquenio 2014-2018 se organiza el equipo del plan dirigido por la Epffm, a todos los trabajadores del área protegida, con un importante rol de los técnicos, administración, así como de todos los empleados de dicha AP.

Además, apoyan esta labor profesores de botánica de la Universidad de Matanzas con la colaboración de especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) y miembros de la Fundación Antonio Núñez Jiménez de la Naturaleza y el Hombre.

Se incluye la participación de miembros de entidades involucradas en las acciones que se realizan en la zona y pobladores de las comunidades colindantes a ella.

Los resultados, precisa una investigación, han sido posibles gracias al trabajo de campo, la implementación del Plan de Manejo vigente, y revisiones bibliográficas referentes.

A toda esta labor se unen tesis de maestría en Botánica, interpretación de la base cartográfica y de fotos aéreas, y talleres participativos; entre otros métodos empleados por las autoridades encargadas de proteger este regalo y verdadera joya de la naturaleza. (Wilfredo Alayón–Prensa Latina)

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