#Cuba Berta Soler y el fin de su farsa.

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Berta Soler, quien se apoderó a la fuerza de la dirección de las llamadas “Damas” de Blanco, tras la muerte de Laura Pollán, logró hacer carrera gracias al apoyo brindado por la Fundación Nacional Cubano Americana, FNCA, especialmente de su mentora Laly Samper.

Con el propósito de hacerle creer a la opinión pública de la existencia en Cuba de una “poderosa oposición”, que nadie ve ni apoya, a Berta la han paseado por las capitales europeas, a un alto costo del presupuesto conformado por 20 millones de dólares anuales aprobado por la Casa Blanca, destinado a las acciones subversivas.

En su desenfrenado empeño, la FNCA logró arrastrar al Presidente Barack Obama, a una cena en la residencia del Jorge Mas Santo en Miami, con el fin de que abrazara a Berta, como reconocimiento a la contrarrevolución y para que continuara aprobando el millonario presupuesto, del cual la mayoría pasaba a manos de la Fundación, para continuar viviendo del cuento de que iban a derrocar al sistema socialista en Cuba.
Producto de su escasa cultura, poca educación formal, métodos despóticos y enriquecimiento personal, Berta es rechazada por la mayoría de las mujeres integradas a su grupúsculo, solo por el salario que paga mensualmente, del cual ella se apropia de la mayor parte.

Gracias al desvío de dinero que hace para su peculio personal, logró cambiar el apartamento donde residía en el reparto Alamar, para una zona más alejada del mar y posteriormente adquirir una residencia de tres niveles en el municipio 10 de octubre, a un altísimo costo, lo que demuestra su enriquecimiento a costa de robarse el dinero que Miami destina para las actividades provocativas del grupúsculo.

No es secreto las constantes bajas de las integrantes de las “Damas” de Blanco, como consecuencia del tratamiento autoritario y grosero de Berta, asesorada por su esposo Ángel Moya, algo expuesto en las denuncias contra ella de muchas mujeres, publicadas en Miami.

Cada vez le es más difícil mantener la membresía, porque no existe ideología entre sus integrantes y las que aún permanecen, realmente no tienen sustento para defender los proyectos de Berta, porque solo busca reforzar su protagonismo internacional, para continuar viajando por el mundo.

Un ejemplo claro es el dinero del manipulado premio Sajarov, otorgado por el Parlamento Europeo, que nunca repartió entre las integrantes de las “Damas” de Blanco, algo que propició la deserción de varias mujeres y las contradicciones con la hija de Laura Pollán y otras fundadoras del engendro creado por instrucciones de Miami.

Las alteraciones del orden público, como obstruir calles al sentarse en la vía, son la causa real del traslado a las estaciones de policía, lo que manipulan para decir que son “arrestos arbitrarios”, cuando en cualquier país del mundo la policía no permite semejantes actos y los reprime salvajemente con porrazos y gases lacrimógenos, algo que Berta ni su tropa han padecido en Cuba.

Ahora, ante la escasez de membresía y la negativa de continuar con esos actos, de las que aún permanecen a su lado para cobrar los 25 dólares mensuales, Berta acusa a las autoridades cubanas de “acoso”, como justificación ante la falta de apoyo que posee en su grupúsculo.

Hace tiempo que ni Berta ni las “Damas” de Blanco, reciben publicidad de la prensa extranjera acreditada en La Habana, sus periodistas se cansaron de asistir los domingos a presenciar como desfilaban sin ser molestadas, más bien ignoradas por el pueblo cubano, el que las rechaza por estar convencido de que solo actúan por el dinero que reciben desde Estados Unidos.

Berta intenta atraer a la prensa con denuncias falsas sobre la desaparición de su esposo, el que evidentemente aprovecha esa situación quizás para justificar ciertas infidelidades matrimoniales, pues al no trabajar y estar siempre controlado por ella, no tiene otro recurso que emplear, después de más de una veintena de años soportándola.

La auto titulada “Presidenta” sabe que tiene los días contados, la FNCA le dejará de enviar los cientos de miles de dólares, con los que ha vivido ampliamente durante años sin necesidad de trabajar y ya no encuentra recursos para justificar la escasa membresía, que lejos de aumentar decrece por días.

Sus más recientes declaraciones a la prensa de Miami demuestran lo antes expuesto, al decir:
“La Seguridad del Estado busca aniquilar el grupo, y así nos lo hacen hecho saber en reiteradas ocasiones cuando somos detenidas. Si no acaban con nosotras como movimiento intentan acabar con nuestras familias”.

Si eso fuera cierto no habría “Damas” de Blanco hace rato, pues ellas mismas han vivido de inventar historias de represión y abusos del gobierno; entonces ¿por qué ahora, después de tanto tiempo, es que quieren aniquilar el grupito que le queda?

Esa farsa no aguanta más, lleva demasiado desgaste entre ellas mismas y los propios videos que divulgan en las redes sociales prueban la falta de cuórum y la falta de clase en las mujeres que aún le quedan. Vista hace fe, lo demás son historietas en las que nadie cree.

Pobre Berta, sabe que se acerca su fin y solo habrá que hacerle un réquiem.
Ante farsas como esas dijo José Martí:
“Solo lo genuino es fructífero”

Por Arthur González

Tomado de Miradas Encontradas

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#Cuba Bruno Rodríguez: Relaciones entre #Cuba y #EEUU han retrocedido significativamente por las medidas adoptadas por Trump #CubaUs

Tomado de Cubadebate

El retroceso en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos se ha agravado a partir de las recientes decisiones del gobierno norteamericano, afirmó hoy en Washington el canciller de la isla, Bruno Rodríguez.

En una conferencia de prensa, Rodríguez criticó las determinaciones de Washington de reducir sustancialmente el personal de su Embajada en La Habana, y de expulsar, de manera infundada, a 17 funcionarios de la legación cubana.

Tales pasos, con el pretexto de alegados incidentes con sus diplomáticos, han repercutido negativamente en el funcionamiento de la Embajada cubana, en particular de la Oficina Económico-Comercial, que fue desmantela, y del Consulado, cuya situación de personal es precaria, expuso el titular.

¿Cuál es el objetivo detrás de esta decisión que ha dejado sin interlocutor al sector empresarial y ha causado serias afectaciones en los servicios consulares a los cubanos residentes en Estados Unidos?, interrogó.

También indagó sobre el propósito por el cuál se suspendió el otorgamiento de visas en el Consulado norteamericano en La Habana, que paralizó los trámites de los cubanos para emigrar o visitar la nación vecina.

Rodríguez apuntó que estas determinaciones han estado acompañadas de reiterados pronunciamientos irrespetuosos y ofensivos hacia su país del presidente estadounidense, Donald Trump, ‘que retoman la retórica hostil de los períodos de mayor confrontación’.

Trump y altos funcionarios de su administración han llegado a afirmar que sus diplomáticos en La Habana han sido objeto de ataques y responsabiliza directamente al Gobierno cubano, cuando no han sido capaces de presentar la más mínima prueba al respecto, recalcó el canciller.

Puntualizó que las medidas adoptadas contra la isla son injustificadas y políticamente motivadas, pues ‘no se basan en evidencias ni en resultados investigativos concluyentes’.

El Gobierno cubano, enfatizó, no tiene responsabilidad alguna en los incidentes que se alega han afectado a los diplomáticos estadounidenses.

Por otra parte, Rodríguez valoró positivamente los cuatro intercambios sostenidos con representantes del Buró Federal de Investigaciones (FBI), a quienes, agregó, se han brindado todas las facilidades para trabajar en el terreno.

Sin embargo, la cooperación recibida de Estados Unidos en este caso ha sido muy limitada, y ‘ello suscita muchas interrogantes’, sostuvo el ministro de Relaciones Exteriores, quien celebró este jueves encuentros con una docena de senadores y representantes para abordar los vínculos entre las dos partes.

Washington debe dejar de politizar este asunto, lo cual puede provocar una escalada y hacer retroceder más las relaciones bilaterales, con consecuencias perjudiciales para ambos pueblos y países, acotó.

#Cuba Camilo, la ausencia más presente

Tomado de Giron.cu

Sé que la historia no admite supuestos, pero desde siempre me impuse la idea de que en el último minuto de su vida, Camilo Cienfuegos lanzó una sonrisa. No pudiera ser de otra manera.

Camilo es  -sobre él siempre se hablará en presente-  de esos hombres que hicieron de la muerte habitual compañera, y esta, aniquiladora, descubre que su poder no siempre resultará definitivo, incluso una sonrisa puede neutralizarla.

Pero la memoria, arma privilegiada de los pueblos, también consigue hostigar a la muerte. En Cuba, el más risueño de los guerrilleros, el más valiente, regresa cada día desde la carcajada sonora de un niño, o desde el chiste ocurrente que resuena en una mesa de dominó.

El mar y sus misterios nunca pudieron tragarse las hazañas del legendario Comandante. Cuando sobreviene octubre le nacen flores a las aguas, como tributo al soldado que partió un día sin despedirse, envuelto en una tormenta. Partida que no fue tal, porque héroes como Camilo nunca estarán ausentes, se funden con el pueblo y renacen cada día, cada hora, para siempre.

Camilo

Camilo

Camilo

 

 

Expertos cubanos refutan posibilidad de ataque acústico contra personal diplomático estadounidense (+ Video)

Tomado de Cubadebate

El pasado 17 de febrero el Departamento de Estado y la Embajada de Estados Unidos en La Habana informaron por primera vez al Ministerio de Relaciones Exteriores y a la sede diplomática de Cuba en Washington, la ocurrencia de presuntos ataques acústicos entre noviembre de 2016 y febrero de 2017.

Según han trasladado las autoridades estadounidenses, estos incidentes se produjeron con el empleo de dispositivos sónicos de largo alcance y ocasionaron afectaciones a la salud de funcionarios de esa sede diplomática y sus familiares.

¿Qué es un ataque acústico? Se define como ataque acústico la emisión de altos decibeles de sonido para generar diferentes reacciones físicas y cognitivas con fines de neutralización, a través del empleo de armas no letales o equipos disponibles en el mercado.

En Cuba no existe este tipo de tecnología y está prohibida la importación comercial de cualquier equipamiento con estas funciones, por lo que su introducción al país solo podría realizarse de manera ilegal.

La Investigación

Desde la primera notificación de los alegados eventos acústicos, las autoridades cubanas asumieron con suma seriedad las informaciones trasladadas por los estadounidenses. Se desarrolló una exhaustiva investigación, indicada por la máxima dirección del gobierno cubano, en la que se desplegaron múltiples acciones de instrucción, periciales, técnicas y operativas, para esclarecer los presuntos hechos en un área novedosa, pues no existen precedentes de este tipo de agresiones en Cuba, ni en otras partes del mundo.

Cumpliendo lo establecido en la Ley de Procedimiento Penal vigente en Cuba, se radicó el expediente investigativo número 10/17, en función de aclarar un posible delito de Acto contra los Jefes y representantes diplomáticos de Estados extranjeros.

Al respecto, el Teniente Coronel Francisco Estrada Portales, Jefe de la Sección de Investigación Criminal del Ministerio del Interior, reveló un grupo de acciones de instrucción desarrolladas, entre ellas: la toma de declaraciones a testigos residentes en las zonas colindantes con los lugares de ocurrencia de los hechos; la emisión de despachos a diferentes instituciones para que certificaran asuntos de interés para la investigación; mediciones del espectro radioelectrónico y sonoro en las zonas de ocurrencia de los hechos, así como la toma de muestras específicamente sonoras en esos ambientes.

Asimismo, dijo que cuando las autoridades estadounidenses entregaron muestras de las que habían sido recogidas por ellos en los supuestos eventos acústicos, se le realizaron dictámenes periciales.

Se conformó un Grupo de Trabajo Permanente, responsabilizado con el proceso investigativo, en el que intervinieron diferentes especialidades del Ministerio del Interior, y se constituyó un comité de expertos en temas acústicos integrado por especialistas de los Ministerios de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente y de Salud Pública.

De manera inmediata y ante la situación planteada por la parte estadounidense, el gobierno de Cuba, en cumplimiento de sus obligaciones con la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas, incrementó todas las medidas necesarias para impedir cualquier acción contra los diplomáticos de Estados Unidos.

En este sentido, el Teniente Coronel Estrada Portales se refirió a que “en los intercambios con funcionarios de la embajada de Estados Unidos, han reconocido que aprecian el incremento de las medidas de seguridad y protección, y solicitaron que se mantuvieran en función de garantizar la tranquilidad de sus funcionarios diplomáticos en nuestro país”.

¿Equipos, pacientes, intenciones, ruidos…?

El Departamento de Estado a través de una nota diplomática informó que los supuestos ataques sónicos se realizaban desde equipos acústicos de largo alcance, y no aportó más información al respecto.

Sin embargo, en la investigación desplegada por las autoridades cubanas no se obtuvieron informaciones o elementos que indicaran la existencia de algún equipamiento emisor de sonido como el descrito por la parte estadounidense.

Tampoco se detectaron intenciones o planes de ingresar al país estos dispositivos por fronteras aéreas o marítimas, donde se reforzó la vigilancia en coordinación con la Aduana General de la República.

El gobierno de Estados Unidos también ha manejado públicamente que sus diplomáticos habían presentado variedad de síntomas como: náuseas, mareos, dolor facial, dolor abdominal, afectación auditiva, problemas cognitivos e incluso daños cerebrales, experimentados en circunstancias y contextos muy diversos, lo que hace suponer el presunto empleo de múltiples dispositivos.

Reconocidos científicos del mundo, autores de numerosas investigaciones en diferentes campos del conocimiento como la medicina y la física, asociados a los fenómenos sónicos, han sostenido diversas hipótesis que ponen en duda la ocurrencia de los presuntos ataques acústicos.

http://www.cubadebate.cu/especiales/2017/10/11/cientificos-enmudecidos-ante-sordera-diplomatica/embed/#?secret=8kDA5k1L4n

Estos especialistas, vinculados a prestigiosas instituciones académicas y centros de investigación, consideran improbable que la gran variedad de síntomas hayan sido provocados por un equipamiento conocido, y explican que no es posible causar daños cerebrales a partir de estos incidentes.

Afirman que la pérdida de la audición solo puede provocarse por la exposición a fuentes audibles y que no constan precedentes médicos de este padecimiento a causa de sonidos inaudibles, como insisten en presentar autoridades y medios de prensa norteamericanos.

Argumentan, además, que no existen armas infrasónicas capaces de provocar las afecciones descritas, lo que ha sido demostrado en experimentos con animales. Tales daños solo podrían producirse con el empleo de potentes equipos de grandes dimensiones, que afectarían a varias personas en un radio de acción determinado y no de manera selectiva como alegan los estadounidenses.

A pesar de los presuntos daños a la salud, ningún funcionario de la Embajada acudió a instituciones hospitalarias donde habitualmente reciben atención médica.

“Y hasta ahora a ninguna unidad de nuestro sistema de salud, ningún paciente nos ha llegado con esa sintomatología asociada a que ha sido supuestamente agredido por un arma sonora”, confirmó la Dra. Martha Beatriz Martínez Torres, quien es especialista en Otorrinolaringología e integrante del comité de expertos creado para la investigación.

En este sentido, el Teniente Coronel Estrada Portales, comentó que se recibió respuesta de la Dirección Municipal de Salud de Playa, donde certificaron que no habían sido atendidos pacientes por patologías que pudieran asociarse con ataques acústicos o ruidos anómalos de altos decibeles. “Además, se revisó si algunas de las personas residentes en los alrededores de las viviendas donde supuestamente estaban ocurriendo estos ataques, hubieran sido afectados, atendidos en sus áreas de salud, con resultados negativos”, agregó.

Durante la investigación, se entrevistaron 20 testigos, vecinos de las viviendas de los diplomáticos supuestamente agredidos, quienes manifestaron no haber escuchado ruidos extraños, ni presentado problemas de salud o auditivos similares a los reportados por los diplomáticos de Estados Unidos.

El Jefe de Sección de Investigación Criminal confirmó que todos los testigos fueron sometidos a un examen médico minucioso, y ninguno tuvo afecciones de salud auditiva que pudieran relacionarse con los hechos investigados.

Por su parte la especialista en Audiología, la Dra. Álida Suárez Landrián explicó que como parte del trabajo a los testigos se les realizaron pruebas audiométricas a las personas vecinas de los lugares supuestamente implicados en las afecciones auditivas. “De dichas pruebas auditivas ninguna dio positivo a un trauma acústico, o sea, que esa curva audiométrica fue negativa para trauma acústico. Por otra parte, se realizó también pruebas de reflejo estapedial y todos fueron también negativos”, apuntó.

Para los expertos resulta llamativo que los vecinos del lugar no hayan sido afectados o al menos percibieran los alegados ruidos.

La Dra. Martha Beatriz Martínez Torres, otorrinolaringóloga, afirma que si en el interior de una vivienda o un local hay más de 90 decibeles, el exterior tiene que tener un número mayor en la frecuencia auditiva. “¿Qué es lo que estamos diciendo con esto? Quiere decir que no solamente sería afectada la persona que esté en una vivienda o un local, sino que todo el entorno, todas las personas que están en el medio exterior, también sufrirían”, añadió.

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/10/25/las-acusaciones-de-eeuu-sobre-ataques-sonicos-son-ciencia-ficcion-aseguran-investigadores-cubanos/embed/#?secret=sTfETTukka

De acuerdo con las normas internacionales, el grupo de expertos en temas acústicos realizó mediciones de ruido ambiental en diferentes horarios y áreas aledañas a las residencias de los diplomáticos estadounidenses, sin embargo no se detectó ninguna anomalía.

Por su parte, el Laboratorio Central de Criminalística del Ministerio del Interior también efectuó comprobaciones prolongadas de vigilancia acústica y realizó grabaciones de ruido ambiente de manera aleatoria, las cuales ofrecieron resultados dentro de los parámetros normales.

Entre las limitadas acciones de cooperación por la parte estadounidense, estuvo la entrega tardía de algunas muestras sonoras vinculadas, supuestamente, con los hechos informados, de ahí que recibieran un exhaustivo dictamen técnico pericial.

En este sentido, el Teniente Coronel Juan Carlos Molina Campos, Ingeniero en Telecomunicaciones, precisó que luego del análisis realizado a las señales de las tres grabaciones entregadas por los estadounidenses, “se puede decir, sin dudas, que las personas que realizaron estas grabaciones no estaban sometidas a un nivel de presión acústica elevado”, pues para que pueda haber daño a las personas deben estar expuestas a “niveles de más de 80, 90, 100 decibeles de señal”.

Por su parte el Dr. en Ciencias Físicas Carlos Barceló Pérez apuntó: “Los niveles que nosotros logramos medir están en el orden de los 74 decibeles aproximadamente, y ese nivel no toma la zona de los daños auditivos traumáticos, porque para que haya un daño traumático permanente, hacen falta niveles sobre los 120, 130 decibeles. Pero a todas luces, lo que está en la grabación, los niveles sonoros no se aproximan, ni remotamente, a los niveles que harían un daño de la audición”.

Los parámetros establecidos por la Academia Estadounidense de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello en relación con los daños en humanos expuestos a armas acústicas, se encuentran en intensidades superiores a los 90 decibeles. En ninguno de los casos, las muestras de audio entregadas rebasaron estos niveles, hecho demostrado técnica, pericial y científicamente.

Si bien no se comprobó el empleo de medios técnicos para realizar estas supuestas agresiones de manera intencional, durante el riguroso análisis, las grabaciones mostraron coincidencias con los sonidos emitidos por algunas especies de insectos, especialmente grillos y cigarras.

El Teniente Coronel Molina Campos reveló lo siguiente: “Hicimos una prueba, tomamos una grabación en un parque de nuestra capital y la caracterizamos.

Aplicamos las mismas técnicas de procesamiento digital que aplicamos con las muestras de audio que nos entregaron, al sonido que grabamos de la cigarra, y coincidentemente pudimos comprobar que también es un sonido que está sobre los 7 kilociclos, que tiene un ancho de banda aproximadamente igual sobre los 3 KHz y que audiblemente es muy parecido. Hicimos también comparación de espectros de todas las señales aportadas con el espectro que grabamos y evidentemente este ruido común es muy parecido al ruido de una cigarra”.

Estos insectos habitan en zonas costeras, rurales y urbanas a lo largo de todo el archipiélago cubano y fueron identificados en la prueba de campo realizada en áreas aledañas a las residencias de los diplomáticos estadounidenses.

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/10/12/primeras-declaraciones-de-una-supuesta-victima-de-ataques-sonicos-anade-mas-incongruencias-al-caso/embed/#?secret=kGhE3CTbvr

Investigadores norteamericanos reconocen que los ruidos causados por un grupo de cigarras pueden alcanzar los 90 decibeles; mientras los producidos por los grillos pueden registrar una intensidad de 95 decibeles.

En ambos casos, la exposición por tiempos prolongados a estos sonidos puede conducir a la pérdida auditiva, irritación e hipertensión.

Los investigadores cubanos demostraron a través de un profundo estudio la similitud entre las muestras sonoras entregadas y el sonido de esos insectos. Este resultado fue presentado a la contraparte estadounidense como la causa plausible de algunos incidentes sonoros reportados.

Hasta el momento, Estados Unidos no ha respondido sobre la información entregada, sin embargo, autoridades de ese país, citadas por medios de prensa internacionales bajo condición de anonimato, han señalado que los presuntos ruidos se asemejan a los sonidos de estos insectos.

Respuesta oportuna a las “sospechas”

Dos presumibles ataques acústicos fueron reportados el 25 de abril. Esta vez, los funcionarios estadounidenses informaron a la Cancillería cubana sobre agresiones sónicas en habitaciones del Hotel Capri, lugar donde se hospedaba un diplomático de la embajada y uno de los médicos que arribó a la Isla para examinar a las hipotéticas víctimas de los presuntos incidentes.

Independientemente de que transcurrieron varios días entre los supuestos hechos y la denuncia, las autoridades cubanas realizaron diligencias investigativas de rigor. Se inspeccionaron locales, áreas aledañas y otras zonas distantes, y no se encontraron huellas físicas o evidencias materiales de interés para la investigación.

El personal de administración y servicios, así como varios huéspedes declararon no haber escuchado sonidos extraños o presentar alguna sintomatología por exposición a ruidos.

Como parte del análisis, se tomaron muestras de sonido que registraron un ambiente predominantemente silencioso y se comprobó la hermeticidad de los ventanales de las habitaciones. Además, se desarrolló un experimento mediante el cual se emitieron sonidos de mayor frecuencia y potencia que los registrados en las muestras de audio estadounidenses, y se corroboró que no podrían ser audibles en el interior de ninguno de los dos locales.

Al respecto, el Teniente Coronel Ernesto Pico Abello, primer perito criminalista del Ministerio del Interior, explicó: “En el radio de las zonas exteriores a la instalación de hasta 150 metros no existe ninguna edificación al nivel de las habitaciones que permita colocar una fuente sonora incluso a potencia de 120 decibeles que sea considerada dañina para el oído humano, o que pueda llegar a registrarse con la ventana cerrada en estas habitaciones y provocar contaminación acústica dañina para los huéspedes”.

http://www.cubadebate.cu/opinion/2017/10/23/cuba-ataques-sonicos-y-la-guerra-de-los-mundos-de-donald-trump/embed/#?secret=6cjg2ReBr3

Ante un panorama presuntamente incierto de agresiones contra diplomáticos estadounidenses, se debieron adoptar medidas de seguridad y protección del personal, así como la restricción de movimientos en territorio cubano y la limitación de viajes para funcionarios y familiares a la mayor de las Antillas.

Sin embargo, el comportamiento resultó ser totalmente diferente. Una muestra de ello fue que luego del 17 de febrero, fecha en que reportaron por primera vez los ataques, y hasta el 26 del propio mes, los diplomáticos estadounidenses notificaron a la Cancillería cubana 15 viajes fuera de la capital con fines recreativos. Por otro lado, entre febrero y junio, la embajada de Estados Unidos solicitó un total de 293 visas, de ellas 158 para familiares y amigos de los funcionarios acreditados en la Isla, quienes también se movieron libremente por el país en viajes de esparcimiento.

Ante esta situación el Teniente Coronel Estrada Portales llamó la atención sobre un tema específico. Reveló que “al momento de denunciarse estos hechos por la embajada de Estados Unidos, el Jefe del Departamento de Seguridad Diplomática del MININT llamó a una entrevista al Jefe del Área de Seguridad de esa sede, y al indagar con él sobre la ocurrencia de los hechos, en función de precisar datos para desarrollar nuestra investigación, resultó que este funcionario desconocía la ocurrencia de esos hechos”.

Y agregó: “es muy significativo por dos razones fundamentales: una, resultó posteriormente que ese funcionario Jefe del Área de Seguridad que desconocía la ocurrencia de los hechos, fue reportado como uno de los atacados; y la segunda de tanta importancia como la primera, es que desconocía la ocurrencia de los ataques contra sus funcionarios y familiares, cuando su función en Cuba es, precisamente, preservar a estos funcionarios y familiares”.

Obstáculos para la investigación

Durante este período de investigación se evidenció la falta de voluntad de las autoridades estadounidenses para cooperar en el esclarecimiento de los hechos, pues no facilitaron la entrega de la información necesaria, ni colaboraron con las diligencias investigativas del Ministerio del Interior.

En la práctica, solo se ha experimentado el acceso extemporáneo de los investigadores cubanos a los inmuebles presuntamente afectados y la entrega de nuevas muestras de supuestas agresiones sonoras.

En este sentido, el Teniente Coronel Estrada Portales señaló: “Las autoridades de Estados Unidos responsabilizaron a Cuba con la investigación, determinación y eliminación de estos hechos, sin asumir la responsabilidad plena que le corresponde como país afectado en participar en la investigación. No han dado acceso, ni a los investigadores, ni a los hechos porque lo informaron meses, días y horas después de ocurrido, ni a las víctimas, ni a los testigos. No hay cómo conocer lo que pueda aportar una víctima sin entrevistarla”.

Añadió que “No obstante, a ello, las autoridades de las EE.UU., no han accedido ni a que entrevistemos a las víctimas y tampoco siquiera  a aportarnos las declaraciones que se les pidieron que le tomaran ellos, no solo para su utilización en el sentido estricto de la investigación policiaca, sino también para aportarlas a los expertos, a los científicos, a los  especialistas que pudieran analizar lo que estas víctimas referían sobre la ocurrencia de los hechos denunciados”.

Los diplomáticos estadounidenses afectados por supuestos ataques acústicos, constituían una evidencia principal a ser evaluada por los expertos cubanos para el esclarecimiento de los hechos. Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos negó el acceso a estas personas y las trasladó hacia su territorio, impidiendo que se les realizara un dictamen pericial.

Estados Unidos tampoco facilitó el intercambio entre científicos e investigadores cubanos y el equipo médico del Departamento de Estado que visitó la Isla para evaluar los presuntos daños ocasionados a los diplomáticos.

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/09/29/josefina-vidal-la-decision-del-departamento-de-estado-es-precipitada-y-va-a-afectar-las-relaciones-bilaterales-video/embed/#?secret=AlNAtxFWOn

“Nosotros estuvimos todo el tiempo dispuestos a atender a esos pacientes, a investigar qué era lo que había pasado. El Sistema de Salud cubano cuenta con todos los recursos, pero realmente la cooperación fue nula y solamente hemos tenido comunicaciones, que en nuestro criterio no son expertas, sobre lo que había sucedido”, dijo el Dr. Manuel Jorge Villar Kuscevic, especialista de II Grado en Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello.

Por su parte, el dictamen médico entregado por las autoridades norteamericanas con la valoración de las 20 personas presuntamente afectadas por la exposición a ruidos intensos, tiene una sola cuartilla, es muy general y carece de los elementos técnicos requeridos en este tipo de informes.

Añadió el Dr. Villar Kuscevic que desarrollaron toda la investigación a partir de datos incompletos. “No hemos tenido realmente una información que sea científica y fidedigna para nosotros poder llegar a una conclusión en cualquier sentido”, aclaró.

Por su parte la Dra. Álida Suárez Landrián, aseveró: “Lo único que hemos recibido de la contraparte han sido dictámenes nada específicos. Se realizaron estudios vestibulares, estudios audiométricos, pero ¿dónde están los estudios?, ¿dónde están los resultados de esos estudios? Si nosotros no vemos los estudios, no vemos el resultado de los estudios ¿cómo podemos hablar que existió tal daño o que no existió? No tenemos una base científica, ni una base sólida para poder dar un diagnóstico”.

“Tampoco hemos tenido la posibilidad de hacerle un examen físico-otorrinolaringológico y además de manera general no conocemos todo el entorno sanitario que rodea a estas personas”, afirmó la Dra. Martha Beatriz Martínez Torres.

También fue recurrente durante todo el proceso la falta de oportunidad para reportar los presuntos hechos por parte de las autoridades de EE.UU. Todos fueron informados de manera tardía a pesar de que el Departamento de Seguridad Diplomática del Ministerio del Interior habilitó cinco números telefónicos exclusivos para que la Embajada de Estados Unidos en La Habana notificara directamente cualquier incidencia.

En este sentido, el Teniente Coronel Estrada Portales comentó: “Las autoridades de los Estados Unidos han informado todos los hechos de manera tardía y parcial. El 25 de abril informaron de un hecho ocurrido supuestamente 30 días antes, el 30 de marzo. El 6 de abril a las 14:00 horas, la embajada informó de un hecho ocurrido supuestamente en horas de la noche del día antes, cuando nuestras fuerzas se personaron en el lugar para realizar la investigación, no les permitieron acceder ni a las víctimas ni al interior del lugar del hecho. Con ello obstaculizaron el desarrollo de las acciones policíacas que corresponden para el esclarecimiento a pesar de lo tardía de la información”.

A pesar de que los supuestos ataques sónicos se vinculan a áreas y tecnologías poco conocidas para Cuba, las autoridades estadounidenses no han accedido a la propuesta cubana de realizar un intercambio técnico a nivel de expertos, ni han facilitado el empleo de sus tecnologías en el campo de los registros sónicos e infrasónicos.

Resulta contradictorio que Estados Unidos no haya querido cooperar plenamente a este nivel, cuando se conocen experiencias positivas en áreas de seguridad como narcotráfico, lavado de dinero y terrorismo, la mayoría en un escenario donde no existían relaciones diplomáticas, lo que evidencia resultados cuando existe voluntad política real.

Ejemplo de ello, fue la colaboración bilateral en el año 2013 en el área de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, cuando se registraron acciones de ciberataques contra instalaciones tecnológicas y militares estadounidenses. En este incidente máquinas cubanas fueron previamente controladas desde el exterior, en función de utilizar las infraestructuras nacionales como puentes y presentar a la Isla como presunta atacante.

En aquella ocasión se realizaron intercambios bilaterales a nivel técnico, operacional y político, que permitieron un rápido esclarecimiento de los hechos e incluso la realización de diligencias investigativas por parte de las autoridades estadounidenses.

Al respecto, el Teniente Coronel Estrada Portales reflexionó: “Como se les ha reiterado a los funcionarios de Estados Unidos, esta es una investigación en pleno desarrollo. Pero para que pueda llegarse al éxito en la misma, es imprescindible la participación plena y responsable de las autoridades de ese país; que permitan el acceso a sus expertos, que han estado participando, según han dicho, en la investigación por su parte; que permitan acceder a la declaración de los testigos, que permitan acceder al dicho real de las víctimas sobre qué ocurrió y cuáles fueron los síntomas y demás detalles que son imprescindibles para las acciones policíacas que deben desarrollarse, además de las acciones a ejecutar por el grupo multifactorial de expertos que está participando en esta investigación”.

En la actualidad, tras reiteradas solicitudes de la parte cubana, solamente se ha podido concretar la cooperación con las agencias especializadas estadounidenses para la investigación de los alegados hechos.

Hasta el momento no ha sido posible el intercambio con el equipo médico que examinó a las supuestas víctimas, ni con expertos en temas tecnológicos y acústicos.

En tal sentido, durante los meses de junio, agosto y septiembre de 2017, se produjeron en la Isla tres encuentros entre especialistas de Estados Unidos y sus contrapartes cubanas. Los intercambios se desarrollaron en un clima constructivo y profesional, en el que la parte estadounidense expresó su intención de cooperar de forma más sustantiva en la investigación de los supuestos incidentes.

Los integrantes de la delegación de Estados Unidos, expresaron que no disponen de evidencias que permitan confirmar la ocurrencia de los citados ataques, y plantearon la inexistencia de hipótesis sobre el origen de las afectaciones de salud referidas por sus diplomáticos.

La propia portavoz del Departamento de Estado, Heather Nauert, reconoció públicamente que su gobierno no ha podido determinar la causa o un culpable de los supuestos eventos sonoros.

Los investigadores estadounidenses señalaron que no descartan la posibilidad de que los síntomas experimentados por los diplomáticos fueran provocados por otras causas ajenas a los llamados ataques acústicos, de ahí que continúen las investigaciones.

Reconocieron, además, el papel desplegado por Cuba en el proceso investigativo.

Concluye el Teniente Coronel Estrada Portales que: “En los intercambios con los funcionarios de los EE.UU., han reconocido que Cuba no tiene responsabilidad alguna en la ejecución de los ataques que ellos están denunciando. Han reconocido además, que Cuba es un lugar donde históricamente han desarrollado su actividad diplomática de manera tranquila y protegida, y que nuestro país siempre ha garantizado las medidas necesarias para el desarrollo de este trabajo por los funcionarios de la embajada de los Estados Unidos”.

Conclusiones parciales de la investigación

Las autoridades cubanas desplegaron todas las posibilidades investigativas en base a la información aportada por la parte estadounidense.

•    Se demostró la inexistencia de evidencias que indiquen la ocurrencia de los alegados ataques acústicos;

•    No ha sido posible establecer hipótesis investigativas sobre el origen de estos hechos, que por su naturaleza son eminentemente sensoriales y no dejan huellas, ni rastros, aspecto respaldado por los representantes de las agencias especializadas de Estados Unidos que viajaron a Cuba.

•    Tampoco se han identificado posibles autores ni personas con motivación, intención o medios para ejecutar este tipo de acciones. En la labor realizada por el equipo de investigadores cubanos y en la información aportada por los funcionarios estadounidenses no se ha establecido la incidencia de personas o medios sospechosos en los lugares de ocurrencia, ni en sus alrededores.

•    El equipo médico y científicos cubanos luego del análisis técnico pericial a las muestras sonoras entregadas por Estados Unidos, certificaron la imposibilidad de que estas causaran las afectaciones a la salud descritas por los diplomáticos.

Durante todo el proceso investigativo, las autoridades cubanas han mantenido actualizadas a sus contrapartes norteamericanas mediante notas verbales entregadas a la embajada de Estados Unidos, y encuentros diplomáticos y de seguridad.

La manipulación política

La politización de este tema, evidenciada en las recientes decisiones del gobierno estadounidense de reducir al mínimo su personal diplomático en Cuba y solicitar la salida de 15 funcionarios de la Embajada cubana en Washington, sin que esté sustentado en evidencias ni en resultados concluyentes de la investigación en curso, solo beneficia a un reducido grupo de la extrema derecha anticubana, encabezada por el senador Marco Rubio, que persiste en mantener la política hostil contra la Isla, en detrimento de los genuinos intereses nacionales de Estados Unidos y de su pueblo, que han dado muestras de apoyo a la normalización de las relaciones entre ambos países.

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/10/17/the-wall-street-journal-y-el-pittsburgh-post-gazette-la-sordera-mediatica-contra-cuba/embed/#?secret=B1GNIU39Lx

Rubio, opositor a cualquier acercamiento con La Habana envió recientemente junto a otros cuatro senadores, una carta al Secretario de Estado Rex Tillerson, en la que pide la expulsión de todos los diplomáticos cubanos en Washington y el eventual cierre de la Embajada de ese país en Cuba, como represalia a los supuestos “ataques acústicos”.

La decisión de reducir el personal diplomático estadounidense en Cuba generó el rechazo de Bárbara Stephenson, presidenta de la Asociación Estadounidense del Servicio Exterior, sindicato que representa a los diplomáticos norteamericanos y agrupa a 16 mil afiliados. La funcionaria manifestó que los problemas de salud alegados no justifican una retirada a gran escala.

Esta posición ha sido respaldada por importantes personalidades y políticos estadounidenses que catalogaron como excesiva y errónea la reacción de la Casa Blanca. Consideraron que ello significaba un retorno a las fallidas políticas de Guerra Fría y que respondía al interés de algunos individuos por interrumpir el proceso de normalización.

La implementación de las citadas medidas, junto a otras como la suspensión por tiempo indefinido de las reuniones bilaterales en la Isla, la visita a Cuba de delegaciones oficiales, las restricciones en la emisión de visas del consulado de Estados Unidos en La Habana y la alerta a los viajeros estadounidenses para que no visiten Cuba, constituyen un retroceso en las relaciones bilaterales, pues perjudican los intercambios y la cooperación en diversas áreas de interés común, especialmente en los limitados vínculos económicos y en el área migratoria.

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/10/03/eeuu-ordena-salida-de-personal-diplomatico-cubano-en-washington/embed/#?secret=79F6lDTJzZ

Esta situación, originada por intereses políticos, pone en riesgo la preservación de la seguridad nacional de ambos países, pues se afectarían los acuerdos en materia migratoria y de aplicación y cumplimiento de la ley, con impacto directo en el enfrentamiento a delitos transnacionales como terrorismo, narcotráfico, ciberataques, tráfico de personas, entre otros.

A lo largo de la historia revolucionaria ha quedado demostrado que Cuba cumple con rigor y seriedad sus obligaciones internacionales, incluida la protección de todos los diplomáticos, sin excepción.

Además, universalmente es reconocida como un destino seguro. Un análisis de la empresa Data World, publicado a inicios de abril de 2017 y basado en las advertencias de viajes emitidas por el Departamento de Estado durante los últimos siete años, reveló a Cuba como uno de los países de mayor seguridad para el turismo estadounidense. En ese período, el Departamento de Estado no dirigió ninguna de sus advertencias de seguridad para nuestro país, ni contempló a la Isla en la lista de las 25 naciones más peligrosas para la integridad física de sus ciudadanos.

En los últimos dos años, a partir del inicio del proceso de normalización de relaciones, se ha incrementado el número de visitantes norteamericanos a Cuba, y solo en este año se registran más de medio millón, sin contar los viajes de los cubanos residentes en ese país que ascienden a más de 320 mil.

La Isla nunca agrediría o permitiría el uso de su territorio para afectar a diplomáticos o ciudadanos estadounidenses, ni de ningún país del mundo.

Sin embargo, contra misiones diplomáticas y entidades cubanas en cerca de 20 países, se han perpetrado más de 150 atentados, entre los que se incluyen la embajada cubana ante las Naciones Unidas y la entonces Sección de Intereses de Cuba en Washington. Estos actos terroristas, ejecutados por grupos asentados en territorio estadounidense, han dejado un saldo considerable de funcionarios diplomáticos muertos o heridos, entre los que sobresale el caso de Félix García Rodríguez, asesinado el 11 de septiembre de 1981 en la ciudad de Nueva York.

Desde el triunfo de la Revolución cubana, la Isla ha sido blanco directo de constantes agresiones de todo tipo auspiciadas por diferentes administraciones estadounidenses, que practicaron el terrorismo de Estado.

Los sabotajes al vapor La Coubre y la tienda El Encanto, el ataque mercenario por Playa Girón, la detonación de una aeronave civil cubana en pleno vuelo y las bombas en diferentes hoteles y centros turísticos del país, entre muchas otras agresiones, marcaron el sufrimiento de todo un pueblo, con un saldo de 3 478 víctimas fatales y 2 099 incapacitados físicamente de por vida.

A pesar de estas agresiones permanentes contra el pueblo cubano, la Revolución ha mantenido como principio el respeto a la integridad física y moral de todos los seres humanos.

Como se ha reiterado en disímiles ocasiones, Cuba tiene la voluntad de continuar las negociaciones de los asuntos bilaterales con Estados Unidos, sobre la base de la igualdad y el absoluto respeto a nuestra soberanía e independencia. Cuba y Estados Unidos pueden cooperar y convivir de manera civilizada, a pesar de las profundas diferencias, y promover el beneficio para ambos pueblos.

Vea el material audiovisual

Origen: Expertos cubanos refutan posibilidad de ataque acústico contra personal diplomático estadounidense (+ Video) | Cubadebate

#Matanzas Cambio notable en la CTE Antonio Guiteras, aseguró Ramiro Valdés #CubaSeRecupera

Tomado de Giron.cu

De cuando vinimos la primera vez, a este lunes, hay que decir que el cambio es notable, expresó el Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba, y vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, durante un recorrido por la Central Termoeléctrica Antonio Guiteras (CTE), severamente afectada por el huracán Irma.

En diálogo con la prensa, Valdés Menéndez destacó la limpieza que se aprecia en la CTE, donde ya extrajeron unos 10 mil metros cúbicos de escombros, “pero todo ese material hay que romperlo, moverlo y sacarlo, eso se dice fácil; sin embargo, conlleva mucho trabajo”, expresó.

Realmente ha sido una tarea heroica y ha sido inmenso el trabajo que se ha llevado a cabo por los compañeros, por los operadores de equipos, que trabajan de una manera excelente y con una eficiencia envidiable, la Guiteras tiene un programa con una fecha y lo vamos a cumplir, el 22 ó 23 de este mes empezamos a mover la planta para que haya presencia de megawatts en la línea, elogió el vicepresidente cubano.

Hay que sentirse orgullosos de los trabajadores que han estado en esta tarea y de los jefes que han organizado, ordenado y controlado la ejecución de la reconstrucción, reconoció el también Héroe de la República de Cuba.

La recuperación en el país marcha y bien, aseguró, “el período de recuperación lleva grandes tareas, sobre todo en los centros de trabajo, de servicio, el comercio, la salud pública, rápidamente se han restablecido esos sectores, y las  instalaciones de salud no han dejado de prestar atención a la población”, subrayó.

El Comandante de la Revolución Ramiro Valdés Menéndez resaltó la labor desarrollada por los integrantes de la Defensa Civil y los centros de mando provinciales de ese órgano, activados desde la fase informativa hasta la actualidad en la recuperación, en la cual organizaron y controlaron el trabajo en cada etapa, sobre todo ahora que las tareas son grandes porque los daños fueron severos, refirió.

Acompañado por Teresa Rojas Monzón, presidenta del Consejo de Defensa provincial y por Tania León Silveira, vicepresidenta, Valdés Menéndez recorrió también Varadero, y comprobó el programa de recuperación de las instalaciones azotadas por Irma, y que el quince de noviembre estarán listas para la llamada temporada alta del sector. (Bárbara Vasallo–ACN)

Entre puertos crece el puente comercial #Cuba y #EE.UU. #CubaVsBloqueo

Autoridades marítimas de Estados Unidos y Cuba dieron un nuevo paso en las relaciones comerciales al firmar recientemente en La Habana el octavo Memorando de amistad y cooperación comercial entre representaciones portuarias de la Isla y de la ciudad de Houston, del sureño estado de Texas.

A pesar del bloqueo impuesto por Washington desde hace más de medio siglo a la nación caribeña, con el consiguiente daño que ha supuesto este cerco para el Estado y pueblo cubanos, el puente comercial vía portuaria no se derrumba, por el contrario tiende a crecer.

Pero este enlace mutuamente ventajoso no está libre de obstáculos, ya que el gobierno de EE.UU. requiere que las exportaciones agrícolas hacia la Isla se realicen bajo la modalidad financiera de “cash in advance”, es decir, pago en efectivo y por adelantado.

Ello restringe las compras de Cuba en el país norteño, y de paso afecta también a sectores de la economía estadounidense interesados en mantener un vínculo permanente en esta esfera mercantil.

No obstante las dificultades, ya se han rubricado memorandos de entendimiento con autoridades portuarias de Virginia, Louisiana, Lake Charles, New Orleans, Alabama, Puerto del Golfo de Mississippi y Pascogoula.

Ahora Houston suma su deseo de conectarse con la Zona Especial de Desarrollo Mariel, importante enclave ubicado al oeste de La Habana que ofrece numerosas ventajas a quienes deseen invertir o negociar allí.

Cuba exhibe puertos y terminales portuarias certificadas según el Código de Protección de Buques e Instalaciones Portuarias.y cumple con los estándares de exigencia establecidos por el MOU Caribe referidos al control de buques que arriban a sus puertos, en cuestiones relacionadas con la seguridad de la vida humana en el mar y la protección del medio marino.

Además, la Isla tiene una privilegiada posición geográfica, muy cercana al cruce de líneas marítimas que operan el comercio mundial en los ejes Este-Oeste y Norte-Sur, lo cual facilita el tráfico marítimo entre ambos territorios, tanto en su modalidad directa como en la de trasbordo.

Las autoridades portuarias estadounidenses que han suscrito memorandos de cooperación comercial con La Habana han destacado, las grandes oportunidades de intercambios existentes, razones suficientes para pedir el fin de las restricciones que limitan los vínculos.

En Houston, Virginia, Louisiana, Lake Charles, New Orleans, Alabama, Puerto del Golfo de Mississippi y Pascogoula confluyen numerosas empresas operadoras de cargas contenerizadas, graneles, refrigeradas, metales y petroquímicas, las cuales representan una fortaleza para los intercambios.

Igualmente resalta el desarrollo industrial, agrícola y ganadero de los estados sureños norteamericanos, sin dudas una posibilidad para la rúbrica de documentos que contribuyan al intercambio de información, datos y tecnología, además del desarrollo de iniciativas conjuntas para estudios de mercado, modernización y formación en este ámbito.

Los acuerdos pactados con los puertos de Virginia, New Orleans, Lake Charles y Luisiana del Sur fueron suscritos en La Habana, en 2016; el quinto se selló en el estado sureño de Alabama, y el resto vio la luz en la capital cubana.

Delegaciones de ambas naciones han realizado visitas de exploración e identificación de oportunidades, a fin de fortalecer alianzas en el sector marítimo portuario.

Houston marca el octavo nexo en una lista que no ha cerrado, pues José Joaquín Prado Falero, director general de la Administración Marítima de Cuba, aseguró a la ACN que existe interés por autoridades portuarias de otros estados de establecer vínculos similares con la Mayor de las Antillas.

El objetivo fundamental es abrir nuevos espacios en Cuba aprovechando la apertura a la inversión foránea, y seguir ampliando vínculos, esos que llegan por el mar y sortean vientos dañinos de un bloqueo férreo, ilegal y extraterritorial; una reliquia de la Guerra Fría que el presidente Donald Trump se empeña en incitar.   (Cubasi)

 

Cubanidad y Cubanía

Tomado de Cubadebate

Intervención en el espacio Dialogar, dialogar de la AHS, realizado en la facultad de biología de la Universidad de La Habana, 16 de mayo de 2017

Los conceptos de cubanía y cubanidad merecen una reflexión. Son peligrosos si se enfocan de una manera extrema, dogmática o reduccionista. En primer lugar cubanidad es la calidad de lo cubano. Y cubanía es la vocación de ser cubano.

La cubanidad como la cubanía son categorías del espíritu y también volitivas. No fueron muchos los estudiosos del siglo XIX que hicieron reflexiones teóricas sobre estos conceptos de cubanía y cubanidad.

Lo cubano como esencia o como matriz cultural etnográfica mucho antes de ser motivo u objeto de teorizaciones, se expresó primero en las artes. Yo creo que el artista siempre ha sido una figura emblemática de la vanguardia, en todos los sentidos sobre todo desde el punto de vista de la intuición. Si pensamos en la música, veremos que los elementos llamados criollos, o sea, de cubanos ya nacidos en la Isla, están en las danzas de Manuel Saumell, luego en las contradanzas de un gran músico y compositor, Ignacio Cervantes, y en la música popular, en las zarabandas, en los minuets, en las chaconas amulatadas en géneros que derivaron todos de ritmos y danzas europeas, sobre todo francesas. Y por ahí vamos entendiendo un poco dónde está el oído del cubano para percibir ciertos aires y expresarlos en un género, en una manifestación rítmica, en un estilo que ya se iba perfilando.

Y qué decir de la plástica, la plástica cubana, que se inició como casi todas las expresiones de este continente básicamente en la religión. Tuvo uno o dos artistas plásticos que definieron lo cubano poniendo en sus cuadros un hombre negro en un óleo religioso. Es el caso de Nicolás de la Escalera ¿Y eso sería suficiente para afirmar que este pintor, que se inspiraba quizás en una escuela europea, era un pintor cubano? Todos estos son cuestionamientos. Digo que los conceptos de cubanía y cubanidad son peligrosos porque, si no están asimilados con una visión dialéctica profunda pueden derivar en un nacionalismo estéril y hasta nocivo, que nos puede limitar la visión que debemos tener todos los cubanos que vivimos en la isla, donde las fronteras están abiertas; puede ser una visión peligrosa porque al final somos parte del universo.

Sin embargo, hubo un intelectual en el siglo XIX, un gran estudioso de la cultura cubana y de las zonas periféricas o marginales de la sociedad, que entró en esa abigarrada urdimbre, en esa masa compleja de factores y elementos, y fue José Antonio Saco.

José Antonio Saco, sociólogo empírico, pionero de la visión sociológica de la cultura, tuvo el valor de asumir ciertos estratos populares, entenderlos, analizarlos; estudió el juego, la vagancia, los males de la sociedad, de la “mala vida” y fue el verdadero pionero, de la sociología cubana y de los estudios etnográficos. Él fue la figura cubana a la que más se acercó el maestro Fernando Ortiz. Su paradigma.

Cuando uno lee la obra de Fernando Ortiz, uno dice: bueno, y por qué no está citado José Antonio Saco más profusamente. Él hablaba de Saco, como historiador y lo hacía con respeto. Y es que todo lo que hizo Fernando Ortiz, desde ese texto que tituló Los factores humanos de la cubanidad, fue tratar de colocar la obra de José Antonio Saco en la contemporaneidad. Fue de las primeras cosas que escribió, así como Entre Cubanos de 1913, un estudio de la psicología tropical, como la tituló.

Por eso pienso que la obra de Fernando Ortiz, es todavía una obra desconocida. Se habla de la transculturación, de que Cuba es un ajiaco, y citan a Don Fernando; pero yo retaría a los estudiantes universitarios y a muchos profesores universitarios a que me dijeran si han leído La africanía en la música folklórica de Cuba, si han leído los cinco tomos de Los instrumentos de la música folklórica de Cuba, si han leído Los bailes y el teatro de los negros en el folklore de Cuba, si han leído El contrapunteo cubano del azúcar y el tabaco, si han leído Una pelea cubana contra los demonios, si han leído sus ensayos, sus artículos en revistas como la revista Bimestre, donde se publicó por primera vez; los factores humanos de la cubanidad, y no voy a quedar satisfecho con la respuesta, porque es curioso que un hombre que es un símbolo y una referencia necesaria para cualquier interpretación de la vida cubana, ya sea de la cultura literaria y artística, o de la política cultural y de la educación no sea leído como merece. Ortiz se ocupó también de la primera reforma universitaria y de asuntos jurídicos porque era abogado. Y escribió sus primeras obras, modestas, de principiante, cuando tenía trece años en Menorca, y otras obras también, con esa visión tan preclara que siempre tuvo y tan dirigida al análisis y la valoración de la cultura popular, tomando siempre como ejemplo la obra del maestro José Antonio Saco.

Para tener una apreciación justa, equilibrada, de qué es la cubanía y qué es la cubanidad tenemos que –como se dice ahora– mirarnos por dentro; mirarnos por dentro sin prejuicios, sin limitaciones, pero siempre con una visión amplia, con una visión integral, nunca con una visión localista, porque caemos en un nacionalismo chato, en un nacionalismo pueril, que no conduce a nada, que es estéril y peligroso, como ya dije.

Don Fernando con todo su aparato teórico y su formación empírica como antropólogo y como historiador–porque él era, repito, un abogado, criminólogo, graduado en Derecho Público, todo lo que hizo fue estudiar, leer, estar al día y sobre todo consultar la obra de los grandes antropólogos, los grandes historiadores y los grandes etnólogos de su época como Enrico Ferri, César Lombroso y Manuel Salés y Ferré, su maestro de Sociología en Madrid.

Tuvo sus diferencias grandes con la Escuela de Chicago y con la figura de Melville Herskovits, que defendía el concepto llevado y traído de aculturación que al final es colonialista. Fue por eso que en su libro Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar introdujo esa nueva teoría, que es más que un neologismo, es un concepto que lleva un análisis muy riguroso de la fusión de los elementos de una cultura que, al fusionarse, crea una tercera categoría, o sea, un tercer producto, que tiene sus raíces en estos dos elementos duales, pero que ni uno choca con el otro, ni uno reduce al otro, los dos constituyen aportes fundamentales y crean eso que hoy nosotros podemos definir como lo nuestro, lo cubano, la cubanidad en este caso.

Un antropólogo polaco-norteamericano, Bronislaw Malinowski, de la escuela del noreste de Estados Unidos, la escuela de Yale, y también de Harvard, aunque él era profesor en Yale, sí apoyó este concepto de transculturación frente a la Escuela de Chicago, frente a la obra de Melville Herskovits, de Ruth Benetict y de otros antropólogos, de la propia Margaret Mead, y creo que Bronislaw Malinowski, que hizo el prólogo al libro Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar, fue uno de los intelectuales norteamericanos que mejor entendió el propósito primario y fundacional de la obra de Fernando Ortiz. No solo por haber asimilado y adoptado el concepto de transculturación, que Don Fernando va creando ya mientras está escribiendo este libro, este pequeño opúsculo que nosotros convertimos en libro porque es un ensayo publicado en la revista Bimestre cubana en el año 1939, y que es el resultado de una conferencia que dio Don Fernando, como él dice, “en mi querida universidad”; querida universidad que le entregó el Honoris Causa después que la Universidad de Columbia se lo había dado. Así es la vida. Hay buenos cubanos y cubanos menos buenos.

Don Fernando no siempre tuvo la anuencia y la simpatía de todos los profesores universitarios. Había prejuicios hacia el negro, hacia las culturas de origen africano. Y él fue un precursor de los estudios sobre esas culturas, y un hombre que luchó contra muchos esquemas y que abrió muchas brechas; brechas necesarias para entender hoy justamente el término que él también llamó en este ensayo ajiaco; ese caldo donde se cuecen productos de todo tipo, de todos los elementos: una cazuela abierta. Dice él que eso era lo que comían los aborígenes. Bueno, él hacía sus conjeturas también, porque como intelectual creativo tenía su imaginación. Afirma que eso era lo que comían los aborígenes. Quién puede saber si ese caldo llamado ajiaco lo comían los aborígenes, lo que sí sabemos que los aborígenes comían pescado, plátano y comían yuca, comían lo que tenían a mano, hasta jutias y había ya en esa época. Pero, bueno, en este ensayo él introduce esta idea de que Cuba es un ajiaco, una especie de Melting Pot donde confluyen muchas tendencias, confluyen muchos elementos, confluyen todo tipo de corrientes: corrientes nacionales, corrientes religiosas, corrientes étnicas, corrientes culturales. Si Don Fernando Ortiz hoy estuviera impartiendo aquí una conferencia, diría; Caramba, ese ajiaco se ha enriquecido porque nosotros ahora no podemos hablar de lo cubano sin tomar en cuenta también la presencia rusa o soviética que tuvimos aquí durante muchos años. Es decir que este es un ajiaco que se ha ido cociendo gradualmente y sin prejuicios, sin descartar ninguno de los productos que constituyen ese precioso caldo.

Yo decía que las expresiones de lo cubano primero se han dado –y decía por eso que el artista es siempre un vanguardista, un pionero, un precursor– en la música, en el arte en general, y ahí están las muestras en nuestra cultura. Mucho antes que Don Fernando, José Antonio Saco, y más tarde en el siglo veinte Miguel de Carrión, Jorge Mañach, Elías Entralgo, Juan Pérez de la Riva y otros estudiosos que han indagado un poco en qué es lo cubano, esa gran pregunta, esa pregunta tan difícil a la cual yo no le hallo una respuesta definitiva ni concreta, porque está relacionada con la identidad que es su prima hermana; un concepto muy resbaladizo porque la identidad se está forjando desde que esta isla empezó a recibir influencia del exterior, cuando el famoso choque de culturas al que Don Fernando llamó encontronazo entre las culturas aborígenes llamadas taínas arbitrariamente porque taína en aquel momento no definía a una entidad o a una etnia; era un término, aruaco o arauaco, que quería decir “hombre de paz”, clima suave, u hombre bueno como está en los diccionarios. Figúrense, los indios cubanos, los aborígenes cubanos, llegaron aquí del noroeste de Venezuela huyendo de los Caribes, que sí eran agresivos, y estos eran los indios que había aquí. No había más de 130 mil, de acuerdo con las investigaciones que se han hecho por los arqueólogos y por los antropólogos y los yacimientos que se han encontrado en las excavaciones. Realmente según los restos humanos, no había más de 130 mil habitantes en la isla, mucho más concentrados en las provincias del este del país, de Mayarí, lo que es hoy Holguín, Banes, toda esa zona. También había en Pinar del Río y se definieron de alguna manera como guanahatabeyes, siboneyes, incluso Don Fernando cayó en esas clasificaciones y era lógico, era la época.

En el libro de Las cuatro culturas indias de Cuba se vio seducido por esas clasificaciones, que ahora han sido completamente superadas por estudiosos más recientes. Nosotros publicamos recientemente un libro en la Fundación Fernando Ortiz, de la estudiosa chilena Lilian Moreira, una contribución importante, donde ella define las culturas aborígenes, o sea, los llamados indios, por sus funciones, por el trabajo que realizaban, por el desarrollo que tenían, si eran ceramistas o preceramistas, si eran agricultores, si eran pescadores, y así. Y es como se tiene que definir y clasificar una cultura tan compleja como la cultura aborigen nuestra.

Pero, bueno, hubo también ideólogos del siboneyismo con sentimientos racistas porque estaban en contra de la pujante presencia africana en nuestro país, que fue decisiva y rotunda y lo es aún hoy. El siboneyismo nació entre otras cosas para combatir precisamente esa tendencia y esa literatura y esa poesía que desde Espejo de paciencia exponía factores visibles de la presencia de origen africano.

El siboneyismo inventó todas esas clasificaciones, en que cayeron seducidos tantos estudiosos. Pero el libro de Lilian Moreira aclara muy bien que el concepto o la definición étnica de taíno es muy imprecisa.

Hoy hasta en los museos de Francia, cuando se va a hablar de la cultura del Caribe, de la República Dominicana y de Cuba y Puerto Rico, se habla de taínos y se ha asimilado digamos ese etnónimo como una clasificación étnica. Y quedó patentizado así.

El caso es que Don Fernando fue pionero hasta en eso, hasta en los estudios de arqueología, y yo decía que después de la obra de José Antonio Saco y quizás de la obra de algunos costumbristas y viajeros notables-porque para conocer la cultura cubana, para conocer la historia de Cuba-no basta con leerse los libros de teoría o de sociología. La sociología que se estudió en esta Universidad no era la más adelantada. De Cuba no se hablaba casi nada. El doctor Roberto Agramonte daba Metodología de la Investigación Sociológica, pero muy poco se refería a Cuba. Nos enterábamos cuando Raúl Roa, Jorge Mañach o Fernando Ortiz hacían una conferencia. Después cerraron la Universidad y se acabó todo cuando los esbirros ocuparon esta universidad en el año 1956. Yo pasé a la Escuela de Publicidad porque quería conocer a los profesores de la Universidad, y así fue que tuve que pasar a una escuela de publicidad. A mí la publicidad no me interesó nunca, pero era donde estaban los maestros que habían perdido sus cátedras y sus puestos en la Universidad. Era una escuela de publicidad privada de influencia norteamericana en Cuba, en los años 1957, 58 y 59.

Don Fernando hizo cursos de verano en esta Universidad, eso sí y fueron muy importantes, en los años 1947 y 1948. Hizo dos cursos que llamó Escuela de Verano, pero yo era un niño y solo tengo información de esas escuelas por sus estudiantes. ¿Por qué digo esto? Porque la sociología que se estudiaba aquí era una sociología con una metodología que venía de la escuela europea, ni siquiera de la escuela de antropología de México, que era la escuela más importante de América Latina, ni la de Brasil, eran textos muy escuetos, muy fríos, gélidos casi, de manuales sociológicos, Metodología de Investigación, genérica. De Cuba no se hablaba; de Cuba hablaba Raúl Roa, de Cuba hablaba Fernando Ortiz, de Cuba hablaban José Lezama Lima y Cintio Vitier cuando daban una conferencia o Argeliers León, y uno se enteraba de qué era lo cubano. Pero por los estudios sociológicos que se hacían aquí uno no se enteró nunca de nada de eso. Recuerdo que en aquella Escuela de Publicidad Marta Vesa daba una asignatura que tituló Medio Social Cubano y allí si nos acercamos a la verdad, a lo que eramos como cubanos. No olvidaré aquellas clases, ahí estaban presentes las obras de Fernando Ortiz, de Juan Luis Martin, de Lydia Cabrera.

Y puedo decir, quizás exagere, que quien primero teorizó sobre lo cubano, así, propiamente sobre lo cubano y sobre la cubanidad, fue Don Fernando Ortiz en este texto publicado en la revista Bimestre y que después publicamos en la Fundación a Fernando Ortiz como un pequeño libro.

Este concepto de cubanidad y cubanía lo toma Don Fernando de una de las figuras que él más admiró en su vida. Él admiro mucho a hombres como Malinowski, incluso a Herskovits, Ruth Benedict, admiró mucho a Roger Bastide, Franz Boas a Curt Sachs. El estaba al día, increíblemente sin Internet, sin I pad, sin tabletas, sin celulares ni nada, Don Fernando tenía una información al día de todo, se escribía con el mundo entero. No creo que haya un escritor, un investigador cubano que haya tenido más relaciones con figuras del mundo, como Don Fernando Ortiz.

No se ha publicado la correspondencia de Lezama Lima, no se ha publicado la correspondencia de Mañach, de Raúl Roa, pero yo sé que el hombre que más se comunicó con el mundo fue él. Y por eso digo que los conceptos de cubanidad y cubanía son peligrosos, porque en Ortiz son universales, nacen de una visión proteica, no desde una visión localista o bastarda y estereotipada que nos llega del American way of life de Miami. Universalidad desde el enfoque antropológico de diversidad cultural. Esa es la visión de Fernando Ortiz.

Nosotros hemos publicado ya tres tomos de la correspondencia de Don Fernando compilados y acuciosamente comentados por la licenciada Trinidad Pérez, vicepresidenta de la Fundación. Y ahí verán ustedes las polémicas sobre lo criollo, sobre lo cubano, las polémicas con la Iglesia Católica, con el Padre Rubino; las polémicas sobre un tema tan vigente hoy como el clima, Don Fernando fue un precursor de los estudios climáticos y atmosféricos con El Huracán, su mitología y símbolos. ¿Qué símbolo era? El símbolo de la destrucción, el símbolo del demonio. Don Fernando fue un precursor en todo. Y creo, sin temor a equivocarme, que nadie teorizó sobre lo cubano y la cubanía, que es el tema de ustedes hoy aquí, como él. Nadie aterrizó en eso de esa manera, él aterrizó en un Boeing, no en una avioneta, porque él venía montado en un Boeing, él estaba en el mundo, mirando al mundo, y analizando qué decía por allá Arthur Ramos, Edison Carneiro, qué decía por acá Melville Herskovits, qué decía Miguel de Unamuno. Y a propósito de Miguel de Unamuno, uno de sus grandes modelos, uno de los hombres que él más admiró desde su primera juventud, y con quien estableció también una correspondencia. Fue a partir de la idea de la hispanidad y la hispanía en Miguel de Unamuno que Don Fernando traspoló estos conceptos.

Pero si ustedes leen las ideas de Fernando Ortiz sobre lo cubano, la cubanidad y la cubanía verán que todo es muy impresionista que no hay definiciones categóricas, que él no dice: lo cubano es esto y no esto otro, no, lo otro no. Lo cubano puede ser de intención volitiva, lo otro él no lo toca; lo que no es cubano él no lo toca. La cubanidad sí, porque son los factores ya materiales, etnográficos, que definen la cubanía.

¿Qué cosa es la cubanidad? La cubanidad es cómo nos comportamos, cómo hablamos, cómo sentimos, qué música nos gusta, qué arte nos gusta, es decir, la argamasa de lo cubano, Y la cubanía la puede sentir incluso una persona que no haya nacido en este país; una persona que viva en este país y que diga: tengo la voluntad de ser cubano. Pero, ¿qué es lo cubano? ¿Lo cubano que definió Fernando Ortiz en el año 1939 es lo cubano de hoy? ¿Es que no han pasado por aquí diferentes etapas en nuestro devenir y nuestra historia? Para terminar no, para continuar en el hoy que es el socialismo, que es más integrador, que tiene principios como la solidaridad, el humanismo, el nuevo humanismo; es un rescate del pensamiento martiano, del pensamiento de Félix Varela, de Ortiz, de los próceres de nuestra nación.

Entonces en las ideas de Fernando Ortiz tanto de lo cubano, de la cubanidad y la cubanía, no hay nada que sea estrechamente sellado o marcado por una visión categorizante, y es que Don Fernando, además de ser un pensador, era un gran escritor y apeló siempre en toda su obra al mundo tropológico. Y yo digo que un verdadero investigador, un verdadero poeta, un verdadero escritor, si no tiene su mundo de metáforas está perdido. Y él tenía su mundo metafórico. Por eso aplicó la idea de que Cuba es un ajiaco, que es una simple metáfora, pero que él definió de una manera muy acertada y original.

En las cartas de él a Miguel de Unamuno y en las de Unamuno a él, que no son muchas, pero son muy interesantes y polémicas, Unamuno se expresa con profunda admiración de la obra de Fernando Ortiz, porque entiende, como buen pensador y filósofo, que Don Fernando no está haciendo una investigación o un registro etnográfico por gusto. El hace todo eso, y lo entendió Unamuno y lo entendió su amigo Edison Carneiro, cuyas cartas yo leí cuando se las mandaba a Don Fernando, al hacer esa investigación tan abarcadora, tan meticulosa, no se le escapó un solo instrumento de los que existían en la época. Hasta la tumbandera en Pinar del Río. Fue allá a investigarla. La tumbandera es un instrumento de los cordófonos, como una caja enterrada y después, con un palo flexible y una cuerda, se tocaba, y tenía un sonido muy profundo, muy resonante, como un bajo, un instrumento congo de los congos de Pinar del Rio y de las comunidades haitianas.

Toda esa riqueza, ese tesoro que hay en los cinco tomos de los instrumentos está hecho para justamente tratar de explicarle al lector el poder simbólico –fíjense lo que digo–de esos instrumentos. Él se adelantó a Fernand Braudel en las teorías del simbolismo y se adelantó a las teorías de la mentalidad, a todas esas teorías que en su época, los años 40, 50 y 60 no estaban en boga, como se adelantó en El engaño de la raza, al ADN, y al concepto de que no hay raza. José Martí dijo no puede haber odio de raza porque no hay razas, pero él demostró científicamente por qué no había razas, sino diversidades biológicas que tienen sus características, pero que, si había discriminación hacia el negro, era por la esclavitud evidentemente. Y nos han querido convencer de que el negro era inferior porque llegó aquí esclavizado, pero un ente “inferior” que contribuyó a desarrollar la economía. Todo el mundo habla de la rumba y del mambo y de la santería y del palo monte y del abakuá, pero el aporte fundamental del negro a Cuba fue en la economía, levantó la economía de este país. Hicieron los castillos, las iglesias, hicieron las fortalezas y trabajaron arduamente en el sistema intensivo de plantación azucarera, que fue lo que enriqueció a este país y al mismo tiempo lo hundió porque nos enajenó al convertirnos en un país de monocultivo, y España y Estados Unidos se aprovecharon de eso y sembramos caña, sacrificando otros cultivos.

La cuota azucarera que vendíamos a Estados Unidos fue un arma de doble filo y una coyunda. Yo pienso que si uno analiza a fondo cada descripción que hay en Los bailes y el teatro de los negros en el folklore de Cuba, de la teatralidad de los negros, en cada uno de los instrumentos que aparecen en los cinco tomos de los instrumentos, se dará cuenta de que Don Fernando estaba tratando de decirle al mundo: aquí hay una cultura, aquí hay una cosmogonía, aquí hay una filosofía que no es la nuestra, que es una filosofía occidental, pero hay otra filosofía y un imaginario y hay una cultura que ha contribuido al corpus identitario de nuestra nación, que la ha definido y esa influencia está en estos instrumentos, en estos bailes, en este teatro, en estas expresiones. Y es el signo que marca a todo el Caribe.

Hace años en España conocí a un discípulo de Julio Caro Baroja, un antropólogo de la escuela de la hispanidad; como Miguel de Unamuno. Y yo siempre digo que Don Fernando fusionó en su persona a estos dos extraordinarios intelectuales, que él admiró tanto, a Miguel de Unamuno con su concepto de la hispanía volitiva, el concepto de lo español unitario, no regionalista, con la obra de Julio Caro Baroja, que fue un estudioso de las periferias de los pueblos de España, y en cada uno de sus estudios de los pueblos de España está definido claramente, sin ser un teórico de las mentalidades o del simbolismo, definió Julio Caro Baroja, como lo hizo Fernando Ortiz, la mentalidad de estos pueblos de España, la diferencia entre un extremeño, entre un andaluz, entre un andaluz y un catalán, todos estos pueblos que él estudió. Ortiz es un poco, por poner un ejemplo de dos intelectuales prominentes de habla hispana, la fusión de los conceptos de Miguel de Unamuno y la obra etnográfica y sociológica de Julio Caro Baroja; pero supera por supuesto con creces la obra de Julio Caro Baroja, porque don Fernando va en el Contrapunteo cubano del tabaco y el azúcar a hacer un análisis socioeconómico muy profundo de nuestra vida y nuestra economía, y es donde él denuncia justamente al terrateniente, al monocultivo y a los latifundios.

Voy a leer una frase de él. Dice Don Fernando: “Hemos dicho que la cubanidad es sobre todo una condición de cultura, la cubanidad es la pertenencia de la cultura cubana. ¿Pero cuál es la cultura característica en Cuba?”

Todo en él es así, en ese sentido también es un pensador dialéctico. Siempre se lo está preguntando todo. Para saberlo, habría que estudiar un intrincadísimo complejo de elementos emocionales, intelectuales y volitivos. ¿Cuáles son las culturas que se han ido fundiendo en Cuba? Toda la escala cultural que Europa pasó en más de cuatro milenios, en Cuba se ha experimentado en menos de cuatro siglos. ¿Qué pudiéramos decir ahora, que tenemos aquí…? Nosotros a todos los españoles les decimos gallegos, pero a los azerbaiyanos, a los armenios, a los de Uzbekistan, a los georgianos les decimos rusos. Somos iguales, es lo mismo, aquí cualquiera que venga de allá de lo que fue la Unión Soviética es ruso, y cualquiera que venga de España es un gallego.

Cito: “Como ocurre en el ajiaco, lo sintético nuevo está en el fondo, en las sustancias ya descompuestas, precipitadas, revueltas, fundidas y asimiladas en un juego común, caldo y mixtura de gente de cultura. La cubanía, que es conciencia y raíz de patria, surgió primero entre la gente aquí nacida y crecida, sin retorno ni retiro, con el alma arraigada en la tierra, la cubanía fue brotada desde abajo y no llovida desde arriba. La cubanía es la esencia de la que se nutre la cubanidad.”

Pero miren lo que les dice él en el año 1939 a los estudiantes: “El estudio de los factores humanos de la cubanidad es hoy de más trascendencia que nunca para todos nosotros.” Si eso lo dice en 1939, ¿qué podemos decir ahora que tenemos una aplanadora con elementos foráneos que están penetrando en nuestra cultura? Y no todos son positivos, porque a veces tenemos la idea de que todo lo que viene de fuera es lo bello, es lo hermoso. Todo lo que viene de Estados Unidos no es necesariamente bueno. Muchas cosas son muy buenas, el rock, el jazz, acabamos de tener el Día del Jazz. No podíamos hacer un Día del Jazz sin contar con Quincy Jones, sin contar con Herbie Hancock y con tantas figuras. Pero tenemos nuestros jazzistas maravillosos también, como Chucho Valdés y otros más. Y el jazz, como ustedes saben, en esa transculturación de la que habla Ortiz se enriqueció con Chano Pozo, con Mongo Santamaría, con Machito y Chico O´Farril, con Mario Bauzá y Graciela Pérez. Con toda esa gente que fue a Nueva York y allí crearon el jazz latino o el Afrocuban Jazz. Entonces esa teoría de la transculturación funciona perfectamente para definir este proceso.

El habla ya de transculturación en 1939 y durante el gobierno de Laredo Bru, después vino el gobierno de Fulgencio Batista, el primer gobierno de Fulgencio Batista, que hizo escuelas cívico-militares. Como todo dictador empezó a hacer cosas grandes, obeliscos y cosas así, hizo el obelisco de Marianao, hizo escuelas, hizo algunas cosas. Después se convirtió en un sicario, en un asesino.

Pero él dice aquí: “El estudio de los factores humanos de la cubanidad es hoy de más trascendencia que nunca para todos nosotros. Perdonadme lo esquemático y elemental de estos apuntes. Es a vosotros, jóvenes estudiantes cubanos de cubanidad y cubanía, a quienes corresponderá agotar esta investigación”. Él reconoce que la investigación no está agotada, porque la identidad es un proceso progresivo, continuo, permanente.

Y continúa: “A quienes corresponderá es a ustedes agotar la investigación, la experiencia, el juicio y hasta la práctica” –la práctica, muy importante la práctica. “No desmayéis en su estudio, en ello os va la vida.” Fue en 1939.

La vida demostró que tuvimos un proceso larguísimo, del 40 al 59, en que la cultura cubana fue despojada, fue distorsionada, maltrecha, fue víctima de situaciones realmente deplorables de mediocridad, también de figuras excelsas, como José Lezama Lima, Alejo Carpentier, Virgilio Piñera o Nicolás Guillén. Se promovió un arte muy banal y muy mediocre en la televisión, en la radio, telenovelas muy insustanciales, muy banales. Y todo eso tratamos de rescatarlo a partir del 1959 con una visión distinta, más profunda, yo diría más científica, de cuáles son verdaderamente los valores que nutren nuestra identidad, no los valores que la deprimen o que la distorsionan y la empobrecen.

Eso fue lo que quiso decirnos Fernando Ortiz: vayamos a los valores sustanciales, vayamos a las esencias, vayamos a lo verdaderamente cubano, y no olvidemos que el concepto de cubanía tiene que poseer siempre una visión universal, no una visión manca, esquemática y localista.

Ese es el ejemplo que nos dio Don Fernando (APLAUSOS).

Intervención oral de Miguel Barnet en la Universidad de La Habana en Mayo de 2017.

Intervenciones durante el debate

Tú diste –se refiere a intervención de Enrique Ubieta- un marco sociopolítico ahí muy importante, porque yo creo que justamente, aunque Martí no mencionara el concepto de nación, lo que estábamos tratando de forjar con un gran esfuerzo dentro de la guerra, de la gran guerra de independencia, la Guerra de los Diez Años, en esa integración de todos los factores, étnicos, raciales, ya con esa fusión era como unas nupcias donde se producía, no una transculturación que ya existía, sino una fusión, que daba pie a acercarnos a un concepto de patria liberada, de patria que no estaba enajenada, que quería romper con esa colonia, como tú dices, que estaba ya tan agotada, tan desvencijada, y que había perdido el imperio que tuvo donde no se ponía el sol, y esos cubanos que lucharon igual esclavos, ex esclavos, ex cimarrones que se incorporaron a las guerras con los generales que son hoy los próceres. Eso estaba forjando ya una unidad, o por lo menos el principio de una unidad, que iba creando el concepto de qué cosa es Cuba, no hablamos de nación; es Cuba. Y al final se forjó la nación cubana.

No creo que esa integración de gente humilde con los hombres ricos terratenientes que se incorporaron a la batalla por la libertad de Cuba haya sido el primer paso. Yo creo que desde que llegaron aquí los andaluces después los primeros esclavos africanos y se produjo la miscegenación con los indígenas ya se estaba creando un nuevo ente, un nuevo ente social, un nuevo ente humano. ¿Cómo le llamamos? Criollo, cubano, no sé, pero ya empezó ahí. Luego en todos los procesos históricos, como tú defines ahí en las Guerra de Independencia, que fue ya la consolidación de esa unidad.

Eso lo entendió también muy bien José Martí, porque José Martí estaba convencido, cuando otros no lo estaban que los cubanos se iban a unir todos en un haz coherente de luz para lograr la independencia de Cuba de España. Él estaba convencido.

Esa fue su gran lucha, y por eso creó el Partido Revolucionario Cubano, donde integró a un grupo de mambises que venían de la Guerra de los Diez Años y se incorporaron al Partido y a la guerra necesaria, que fue la guerra de 1895. Otros no, ahí estuvieron las polémicas famosas con Enrique Collazo, con Ramón Roa y otros para qué vamos a entrar en eso. Martí sufrió mucho, mucha incomprensión.

Yo hice ahora en Nueva York una ruta que nunca había hecho. La hice con un amigo historiador cubano, Lisandro Pérez, hice la ruta de José Martí en Nueva York, casi todo en lo que se llama el Down Town, por allá por Wall Street, por Front Street, por allá abajo. Señores, estando yo ahí en los primeros días de marzo, había un frío tan grande que yo nada más que pensaba en Martí con el chalequito y la herida en la pierna y en el tobillo, pasando ese frío. ¿Qué cosa era Front Street frente a la Bahía? Un aire que venía como una ventisca que acababa con uno, que te clavaba como un cuchillo en el cuello. Y Martí sintió todo eso. Pero sintió también el dolor de la incomprensión de algunos de esos hombres próceres que tú dices, que pelearon en la Guerra de los Diez Años, que no entendieron que ese hombre allá en Nueva York estuviera forjando la unidad de la Patria. Y lo hizo.

Yo estoy de acuerdo con todo lo que él ha dicho -se refiere a Enrique Ubieta-; no estoy de acuerdo porque quiera irme, sino que estoy de acuerdo, es verdad. Hay una diferencia muy grande entre la cultura del tener y la cultura del ser. La cultura del ser es lo que quiso o intentó definir Fernando Ortiz como cubanía, es la cultura del ser, del ser ontológico, del ser existencial, es la cultura de defender los valores históricos, los valores de permanencia, no los valores transitorios. Y yo pienso que el término afrocubano y cubanoamericano… El término afrocubano lo utilizó el cronista Antonio Veitía en 1847, y fue la primera vez. Don Fernando se valió de ese concepto para una parte importante de su obra para establecer una diferencia cultural entre los elementos hispanos como factores importantes de nuestra cultura de los elementos de origen africano de nuestra cultura. Fue una apropiación de un término que no tenía sino una intención cultural, no racista.

Yo creo que hoy el concepto de afrocubano como el concepto de negritud son conceptos que están pasados de moda, que están viejos ya, caducos completamente, porque el concepto de negritud es un concepto de un nacionalismo enfermizo, exagerado, extremo, que reacciona frente a un poder hegemónico en África y en Europa.

El término afroamericano existe y todavía tiene vigencia en los Estados Unidos. Pero es válido en los Estados unidos porque allí todavía el hombre y la mujer negros están discriminados, están compartimentados en estancos, en nichos. Usted va a Nueva York, va a Harlem y allí ve una comunidad inmensamente mayoritaria de negros, va a la Quinta o Sexta avenida y ve unos cuantos. Es distinto. Hay una compartimentación, el sur de los Estados Unidos, lo que se llama el Bible Belt, el Cinturón de la Biblia, es básicamente de hombres y mujeres negros de religiones evangélicas. Entonces, como allí existe ese racismo brutal, despiadado, donde usted ha visto que los blancos matan a los negros y quedan impunes los blancos en la gran mayoría, a pesar de haber tenido un presidente negro, que no hizo más que responder a los intereses hegemónicos, la verdad es esa. Y lo que hizo aquí fue una payasada, lo que hizo aquí reuniéndose con los pequeños empresarios fue una payasada, porque a mí que no me digan que él representa a los pequeños empresarios, él representa a las transnacionales y a las corporaciones, y representa al poder hegemónico y a la cultura del tener. Pero, bueno, hizo algunas cosas buenas; ya lo estamos extrañando (RISAS). Yo sabía que lo íbamos a extrañar. Entonces decir aquí a un negro ahora…

(Se dirige a un compañero: ¿tú te consideras afrocubano? ¿Qué te consideras, cubano, no?)

(El compañero le responde: “cubano”)

Se dirige a otro compañero: ¿Y usted, profesor, cubano, verdad?)

(El compañero le responde: “cubano”)

¿Quiénes se consideran afrocubanos? Ah, les voy a decir, les voy a decir con todas sus letras quién: un grupo de llamados afroascendientes a las escalerillas de los aviones, que van a los simposios que hacen en los Estados Unidos y en Alemania y por aquí y por allá a hablar del racismo en Cuba. Aquí hay elementos y rezagos todavía de posiciones raciales, pero a mí que no me digan que aquí hay un racismo desmedido como el que hay en Estados Unidos.

Yo he dado conferencias en los Estados Unidos, y tengo que respetar a los que se consideran africanamerican, porque tienen necesidad de identificarse de alguna forma, de reconocerse frente al poder blanco hegemónico, y ese es su modo de defensa, porque la sociedad está compartimentada.

Pero yo estudié en una escuela norteamericana, ¿qué les parece? Ocho años. Y Fernando Ortiz, su primer idioma fue el menorquín. Yo puedo decir que mi primer idioma académico fue el inglés, porque yo estudiaba en una escuela de la Embajada Americana, en mi aula había dos cubanos nada más: Humberto Cortina, el nieto de José Manuel Cortina, que era mulatico claro, pero estaba ahí porque tenía mucha plata, podía pagar la matrícula, José Manuel Cortina hacía contribuciones a la escuela, un autobús, un VAN, y entonces el muchacho estaba ahí. Era un mulatico claro, podía pasar por blanco. El otro era Isidro Barredo, el dueño de una cadena de pollerías aquí, era una gente rica. Y yo no, mi padre era nada más y nada menos que agente de ventas de la Firestone y entonces yo aprendí el inglés… Yo no aprendí la gramática en castellano, yo no supe lo que era la gramática, eso que ustedes llaman gramática. Yo aprendí spelling, en inglés.

La única profesora que tenía de Español era la doctora Carolina Coronado, que daba una asignatura que yo extraño mucho, siento una gran nostalgia por ella, y se lo he dicho a la Ministra de Educación, que esa asignatura tendría que recuperarse. Era en español, se llamaba Moral y Cívica. Ahí se hablaba de los símbolos, de la bandera, del himno, de lo importante que era la nación, la patria. Pero esa profesora daba la clase esa un día a la semana, el resto de las clases eran todas en inglés: geografía, historia. Yo me sabía de memoria las capitales de todos los Estados de los Estados Unidos. Y si en aquel momento, en los años ’50, tú me hubieras preguntado dónde está Banes o Baitiquirí, no te hubiera sabido contestar; ahora, si tú me preguntas dónde está Madison, te digo que es la capital de Wisconsin.

Entonces, ¿qué pasó conmigo? Lo que pasó fue que vino la dictadura de Batista. Brutal. Mataron a compañeros míos, mataron a Oscar de Varona, que era un compañero mío no de clases, del barrio. Y yo empecé a tomar conciencia política porque ya yo estaba como en un misil, para allá. Mis padres eran… Ya yo tenía la beca y todo en una universidad en Illinois. Y vino el Comandante y mandó a parar.

Y yo te puedo decir a ti, y lo digo con emoción, que Fidel Castro me enseñó a amar a Cuba. Porque yo era, no un cubanamerican, yo era un proyecto de americanito nacido en Cuba.

Cuando yo empecé a estudiar la obra de Fernando Ortiz en el ’58 y a meterme en la santería a estudiarla, y en las reglas del Palo Monte y en la Sociedad Abakuá y todo eso, mi familia pensó que yo iba directo para un manicomio. Y a mí me hizo mucho bien que triunfara la Revolución si no, yo estuviera ahora a lo mejor manejando un ascensor en un hotel o de profesor de español en una universidad, quizás cuando más. No hubiera escrito mi modesta obra.

Entonces hay una cosa tremenda, voy a decir un disparate grandísimo. Yo no le temo a las modas, no le temo a las modas porque en aquellos años mis ídolos eran Patt Boone y Elvis Presley. Yo no bailaba rock and roll porque nunca he bailado ni un vals. Pero de pronto, cuando yo empecé a visitar el solar Miami, que estaba en la calle Calzada y J. Yo miraba desde mi edificio de Art Déco donde yo vivía, a los negros y a los chinos entrar ahí con los tambores…Y yo tenía 13 o 14 años, y tenía un amigo negro, Napoleón, que vivía allí en el solar y era del barrio, era hijo de un chofer amigo de mi papá. Y yo me fui con él un día al solar, me metí allí, y vi todo aquel mundo y aquella parafernalia y me resultó tan atractivo aquello, tan interesante, que cuando triunfó la Revolución yo fui a conocer a Argeliers León, y Argeliers León me introdujo a Don Fernando Ortiz. Y yo fui otro, mi vida cambió.

Yo creo que la cultura del ser se apoya en los valores espirituales, en los valores éticos, y valga la redundancia, en las expresiones culturales. Tú puedes ser un joven rockero, tú puedes pertenecer a una tribu de la calle G, lo que tú quieras. Ahora, esas tribus de la calle G, ¿qué cosa es lo que están traspolando a sus esquemas o a sus códigos? Lo abakuá, ¿sabías eso? Están traspolando la santería, están traspolando esas cosas y utilizando los signos de esas culturas. Claro, con intenciones no religiosas, no sanas. Pero es la cultura cubana, son elementos de la cultura de origen africano en Cuba. ¿Para qué hacen eso? Para destacarse, para crear estatus, porque lo importante es tener un estatus en la sociedad, lo importante en esos jóvenes es lograr un estatus, y cuando un joven no se siente identificado con un discurso oficial, va a buscar algo diferente, como un sello, como un signo, como un tatuaje. El que se tatúa es para mirarse al espejo. Tú no te tatúas y te viras de espalda, después que tú te tiras un tatuaje te miras al espejo: qué bonito me queda, me van a mirar. Eso es que estás buscando: tener una identidad diferente, y eso es legítimo. Pero todo eso es temporal, todo eso es temporal, todo eso pasa, cuando la gente de verdad adquiere una cultura. Y yo siempre digo que una puerta que se abre y no se cierra jamás es la de la cultura, esa sí no se cierra. Tú puedes tener otra vocación, otra cosa, puede gustarte un género musical y después no gustarte; pero una visión cultural profunda, que te alimente y te nutra, a la vez que tú la vas adquiriendo se convierte en un sano y fructífero vicio que te robustece.

Y a mí lo que me salvó de no ser un cuban american es la cultura, es haber estudiado la obra de los maestros, de José Martí, de Fernando Ortiz, y también de Elías Entralgo, de Jorge Mañach,de Lezama Lima, de Nicolás Guillén, de Alejo Carpentier, de Cintio Vitier. Eso es lo que nos da solidez, lo que nos da fuerza y nos hace resistir cualquier embate.

Y yo creo, y tú lo dijiste, Enrique, que la cultura es lo más importante. No por gusto Fidel dijo: “La cultura es lo primero que hay que salvar”. Lo dijo. Y yo creo que lo que nos salva a todos es la cultura, a ustedes la educación, los estudios que hacen aquí en la Universidad, las lecturas. Yo leería más a Martí, leería más a José Lezama Lima, leería más a Carpentier, a Guillén, a Fernando Ortiz, porque estoy seguro que ustedes han leído muy poco de Fernando Ortiz, no me lo tienen que decir, no se sientan culpables, muy poca gente ha leído la obra de Fernando Ortiz, porque es una obra muy voluminosa, son muchos tomos. ¡Pero la cultura salva! Lean hasta que se le irriten los ojos.