Varadero acogerá Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones.

Varadero acogerá Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones

Cuba acogerá por primera vez el Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones, CLT18, evento anual más importante para la discusión de políticas públicas de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) en la región.

La cita reunirá a los principales actores del llamado Ecosistema Digital de América Latina y se desarrollará del 11 al 15 de junio en el Hotel Meliá Marina Varadero, en la provincia de Matanzas.

Congreso Latinoamericano de Telecomunicaciones

Durante un encuentro con la prensa Cecilia Valdés Milián, segunda jefa de la Dirección Comunicacional del Ministerio de Comunicaciones (Mincom), explicó que las temáticas estarán relacionadas con el desarrollo de la economía digital en los países miembros y las políticas públicas para impulsar la innovación y la competencia en la era de la convergencia.

Además, abundó, se vinculará con los nuevos mecanismos de inversión en infraestructuras de banda ancha y con la colaboración público-privada para lograr modelos sostenibles en la industria digital, entre otros.

Puntualizó que paralelamente se desarrollarán varios eventos, como el relacionado con la red académica que promueve el intercambio de mejores prácticas e ideas sobre las políticas TIC (CPR LATAM).

Todo eso permitirá, consideró Valdés Milián, que en medio de la compleja´situación que vive la región, Cuba se convierta en el escenario para la discusión más relevante sobre telecomunicaciones de América Latina.

Según la funcionaria del Mincom la organización de CLT18 está a cargo, de manera conjunta, de la Unión Internacional de Telecomunicaciones de Naciones Unidas (UIT), del Banco de Desarrollo de América Latina, de la Asociación Interamericana de Empresas de Telecomunicaciones (ASIET) y de otras organizaciones globales del ecosistema móvil.

El Mincom y su Empresa de Telecomunicaciones de Cuba S.A. (ETECSA) fungirán como anfitriones, mientras que Colombia, sede de la pasada edición,  será el país invitado, acotó. (ACN)

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En imágenes: #CubanosconDerechos.

 

57 años de la victoria de Girón, segunda derrota del imperialismo yanqui en Cuba.

Justo hoy, cuando la cubana Asamblea Nacional del Poder Popular (Parlamento) ratifica al compañero Miguel Díaz-Canel como presidente del Consejo de Estado y del Consejo de Ministros de la República de Cuba, se celebrará también el 57 aniversario de la victoria revolucionaria de Playa Larga y Playa Girón frente al ataque imperialista de Estados Unidos. […]

En abril de 1961, Cuba vivió dos acontecimientos muy relevantes para su Historia, y también para todos los pueblos de América Latina. Uno de ellos fue la proclamación —el día 16— del carácter socialista de la Revolución, y el otro, tres días después, lo que se entiende como la primera derrota del imperialismo yanqui en América Latina.

Eso es lo que normalmente se dice, pero en realidad los yanquis encajaron su primera derrota con el triunfo de la Revolución, el primero de enero de 1959. Hasta entonces y durante casi sesenta años, Cuba había sido una neocolonia norteamericana; Fulgencio Batista, apoyado por la CIA, un presidente títere al servicio del imperio; y el ejército del tirano no era otra cosa que una especie de “filial” del ejército imperialista destinado a proteger los grandes privilegios de los capitalistas yanquis en la Isla, nunca los del pueblo… Y, en la fecha indicada, todos esos elementos fueron implacablemente vencidos por un ejército popular que nació del pueblo y se desarrolló con el pueblo: el Ejército Rebelde.

Al principio el gobierno estadounidense mostró menosprecio a la Revolución. Fue incapaz de entender que, frente a sus propias narices, una revolución social podía salir hacia adelante. Pensaron que, llegado el momento oportuno, ésta sería fácil de ser destruida. Tenían en mente, quizá, a la Guatemala de Jacobo Arbenz, que fue derrocado en 1954 tras anunciar una Reforma Agraria que favorecía al campesinado guatemalteco y perjudicaba seriamente a los perversos intereses de la United Fruit Company norteamericana. Pero se equivocaron, la Revolución Cubana continuó caminando sin desviar su rumbo. Y este insólito hecho cambió el sentimiento de los gobernantes norteamericanos para con la Revolución: del simple menosprecio pasaron a experimentar un sentimiento de odio. Entonces los imperialista yanquis comenzaron a utilizar todo tipo de “herramientas” para tratar de acabar con la humillación que la permanencia revolucionaria les infligía, así como con el ejemplo emancipador que, por añadidura, ésta “exportaba” a todos los pueblos de América. Recurrieron a la guerra económica, al sabotaje y a la subversión… e incluso a la ya mencionada invasión mercenaria, materializada en Playa Larga y Playa Girón.

Así, el 17 de marzo de 1960, el por aquel entonces presidente de los Estados Unidos, Eisenhower, aprobó un plan militar elaborado por la CIA, cuyo presupuesto inicial era de 4.400.000 dólares. La finalidad del mismo no era otra que la de invadir Cuba, derrocar al gobierno revolucionario y retomar el control de la Isla.

Los mercenarios reclutados para la invasión fueron adiestrados en la isla de Useppa, muy próxima a Naples, Florida. De ahí fueron trasladados a Fort Gulick, zona del Canal de Panamá, y después a la Base Trax de Guatemala. De esta Base se les trasladó por aire a Puerto Cabezas, Nicaragua —unas 250 millas más cerca de Cuba que la última instalación—, no sin antes destruir todos los archivos de la Brigada y demoler el campo de adiestramiento y las barracas utilizadas.

El general y presidente de Nicaragua, Luis Somoza, se encargó de despedir a la expedición mercenaria. “Tráiganme un par de pelos de la barba de Castro”, dijo, cuando ésta subió a bordo de los barcos próximos a zarpar rumbo a Cuba.

Reemplazado Eisenhower en la presidencia del gobierno por John F. Kennedy, fue éste quien asumió la responsabilidad de la invasión, escogiendo la fecha del inicio para el 17 de abril de 1961, tras haberla pospuesto en varias ocasiones.

El 15 de abril, como preámbulo, ocho aviones repartidos en tres escuadrillas partieron de Puerto Cabezas, Nicaragua, para bombardear el aeropuerto de Ciudad Libertad, la base aérea de San Antonio de los Baños y el aeropuerto Antonio Maceo de Santiago de Cuba. Los ataques de los aviones estadounidenses, que estaban camuflados con el emblema de la Fuerza Aérea Cubana, fueron respondidos por jóvenes artilleros, muriendo doce de ellos como resultado de la heroica defensa. Fue durante el discurso-homenaje a estos jóvenes —un día después de los citados bombardeos— cuando Fidel, ante decenas de miles de milicianos armados, proclamó el carácter socialista de la Revolución:

Eso es lo que no pueden perdonarnos: que estemos ahí en sus narices. ¡Que hayamos hecho una Revolución Socialista en las propias narices de los Estados Unidos!

La noche de ese mismo día —el 16 de abril— la armada de la invasión se concentró al sur de Cuba. Dos embarcaciones propiedad de la Marina de Guerra de Estados Unidos, el Bárbara J y Blagar, muy bien artillados, brindarían apoyo al desembarco.

Cerca de los navíos permanecía fondeada una agrupación de choque de la flota del Atlántico: el portahelicópteros Boxer, los portaaviones Essex y en las cercanías el Sangri La; los destructores Murray, Conway, Coney, Eaton y el Wailer. Dos submarinos navegaban frente a las costas cubanas.

La brigada comprendía 1.511 hombres, todos ubicados en los barcos, con la excepción de un batallón de infantería aerotransportadora de 177 personas —la cursiva es de Luis Báez.

La invasión se produjo en la madrugada del lunes 17 de abril. El gobierno norteamericano tenía previsto anunciar un gobierno provisional, al cual pensaban presentar después de que los invasores hubiesen permanecido 72 horas en suelo cubano. La solicitud del reconocimiento de la Organización de Estados Americanos —OEA— y la ayuda militar del exterior también entraban dentro de sus planes.

Pero los invasores no llegaron a las 72 horas previstas, como tampoco lograron el levantamiento interno pronosticado por los analistas de la CIA, ya que sucedió justo lo contrario: el incondicional apoyo del pueblo a su Revolución. Siendo la respuesta del Ejército Rebelde y las Milicias rápida y contundente, a las 5:30 p.m. del miércoles 19 las fuerzas invasoras ya habían sido derrotadas.

Fidel —entonces primer ministro— dirigió las operaciones de defensa desde el mismo escenario de los combates —llegó a hundir un barco, el “Houston”, a cañonazos— y, como no se sabía los derroteros que iba a tomar la contienda, el Comandante en Jefe situó al frente de las provincias orientales, centrales y Pinar del Río a los comandantes Raúl Castro, Juan Almeida y Ernesto Che Guevara respectivamente.

A resultas de la heroica defensa, 176 revolucionarios perdieron la vida y más de 300 resultaron heridos.

1.200 invasores fueron capturados. Tratados con total corrección, buena parte de ellos fueron liberados tiempo después a cambio de alimentos y medicinas. A este respecto, la revista mexicana “Siempre” publicó:

El fusilamiento en masa, de todos los que fueron hallados con las armas en las manos, hubiera sido legal y nacionalmente irreprochable. Francia, Inglaterra, Estados Unidos… no hubiesen procedido de otra forma. El gobierno de Cuba, con el sentido de la humanidad que ningún régimen político debería tener miedo en prodigar, perdonó la vida a los traidores.

Sólo habían pasado quince meses y medio desde el triunfo revolucionario, y ya el proceso cubano había experimentado un salto cualitativo de gran importancia. En la Sierra Maestra el Ejército Rebelde luchó por el Programa del Moncada, que no era un programa socialista, aunque recogía las ideas básicas para ulteriores avances en esa dirección; pero en Girón el pueblo ya luchó y derramó sangre por el socialismo.

Hoy, 57 años después de los hechos aquí narrados, Cuba sigue siendo un país socialista.

Nemesia: símbolo de la victoria de #PlayaGirón #Cuba #SomosContinuidad — Cuba por Siempre

Pocas cubanas son tan conocidas como Nemesia Rodríguez Montano, la Flor carbonera de la que aprenden los niños en las clases de Historia y los adultos miran con veneración y respeto. Nemesia, que hoy tiene 71 años, nació y aún vive en el pequeño poblado de Soplillar, a unos kilómetros de Playa Girón, donde inexpertos […]

Pocas cubanas son tan conocidas como Nemesia Rodríguez Montano, la Flor carbonera de la que aprenden los niños en las clases de Historia y los adultos miran con veneración y respeto.

Nemesia, que hoy tiene 71  años, nació y aún vive en el pequeño poblado de Soplillar, a unos kilómetros de Playa Girón, donde inexpertos milicianos propinaron la primera derrota al imperialismo en América Latina.

Hasta el triunfo de la Revolución, la Ciénaga era uno de los lugares más pobres y olvidados de Cuba, con una población casi abandonada a su suerte y que sobrevivía de la producción de carbón vegetal. Esas paupérrimas condiciones de vida solo cambiaron después de 1959, como recuerda Nemesia cuando recibe a Radio Reloj en su modesta casa en Soplillar llena de fotos de Fidel y Raúl.

Todo lo que han visto en la Ciénaga lo hizo la Revolución, asegura.
Unos zapatos para recordar

Los zapaticos blancos, prueba acusatoria de la criminal acción del imperialismoLos zapaticos blancos, prueba acusatoria de la criminal acción del imperialismo

Todavía Nemesia no ha olvidado sus zapaticos blancos, que perforados y aún ensangrentados, son exhibidos en el Museo Memorial de Playa Girón como recordatorio a la felonía de los invasores.

Siento que contando la historia puedo ayudar a que la juventud, a que el mundo sepa lo que nos sucedió, asegura Nemesia con humildad luego de confesar que no se considera un símbolo.

Lo cierto es que en los dos últimos Congresos del Partido Comunista de Cuba, del cual es militante, ella compartió la presidencia con Fidel y Raúl, e incluso hizo un emotivo discurso para recordar la obra de la Revolución.

No fueron entonces fortuitas aquellas invitaciones a Nemesia, la Flor carbonera cuya vida resume la resistencia de los cubanos en el último medio siglo y que por eso se ha convertido en un símbolo vivo.

Tomado de: http://cuba.cu/politica/2018-04-18/nemesia-simbolo-de-la-victoria-de-playa-giron/41149

Playa Girón: trascendental victoria de pueblo.

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El 19 de abril de 1961 Estados Unidos sufría la primera derrota militar a manos de los milicianos cubanos, que junto al pueblo en armas defendió a la Revolución.

Aquella histórica victoria de 1961 se consumó en menos de las 72 horas que necesitaba Estados Unidos para establecer una cabeza de playa y así formar, reconocer un gobierno contrarrevolucionario provisional.

El plan de la invasión había sido aprobado por el presidente norteamericano Dwight D. Eisenhower, quien ordenó iniciar el reclutamiento de mercenarios de origen cubano, los cuales realizaron la invasión. A cada uno de ellos se le ofreció pagarles 225 dólares mensuales, más 50 adicionales por el primer hijo y 25 por los restantes.

>> Los fracasos de Estados Unidos en Cuba

El dato: Para la invasión de Playa Girón, se destinaron 4,4 millones de dólares, cifra que se multiplicó varias veces. Además se establecieron 13 campamentos de entrenamiento militar distribuidos en Guatemala, Nicaragua, Estados Unidos y sus bases militares en Puerto Rico y en zonas del Canal de Panamá.

Más de 1.500 hombres armados, tanques de guerra, artillería de campaña y 30 aviones estadounidenses invadieron el 17 de abril la Bahía de Cochinos, en la Ciénaga de Zapata, al centro de la Isla de Cuba.

El 15 de abril  de 1961 un avión ocho A-26, con bandera cubana en el fuselaje, bombardeó los aeropuertos militares de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y el aeródromo Antonio Maceo de Santiago de Cuba. Esta operación tuvo como resultado la destrucción de menos de la mitad de la aviación cubana. El fracaso del primer bombardeo provocó la cancelación del segundo que tendría lugar el 17 de abril.

>> Publican informe de la CIA sobre invasión de Playa Girón

Ese mismo día, ocurrió el desembarco de la Brigada 2506 en Playa Girón y Playa Larga con un total de 1.200 miembros custodiados por sus buques. A pesar del avance en la zona de la Brigada 2506, no logra contar con el apoyo aéreo efectivo por parte de los Estados Unidos.

Para el miércoles 19 de abril, las fuerzas invasoras quedaron rezagadas y cercadas por las fuerzas armadas cubanas que los llevó a la rendición.

Fidel Castro junto a pobladores y combatientes cubanos durante la invasión de las tropas mercenarias a Playa Girón. Foto: Cubadebate.
Fidel Castro junto a pobladores y combatientes cubanos durante la invasión de las tropas mercenarias a Playa Girón. Foto: Cubadebate.

 

Las tropas cubanas estaban integradas por combatientes del Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria, pero el grueso fueron milicianos voluntarios con escasa o ninguna experiencia combativa.

El dato: La CIA había preparado dos planes para invadir Cuba por vía de la fuerza militar compuesta por exiliados cubanos, la llamada Brigada 2506. El Plan Trinidad tenía como propósito el derrocamiento de Fidel Castro, el mismo no contó con apoyo necesario. El segundo, llamado Plan Zapata planificó el desembarco mercenario por Playa Girón en Bahía de Cochinos.

Estas fuerzas, dirigidas personalmente por el Fidel Castro Ruz, no dieron un minuto de tregua al enemigo y a las 17:30 horas del 19 de abril, la invasión estaba totalmente derrotada, aunque a un elevado costo para los combatientes revolucionarios y la población civil, ascendente a 176 muertos, 300 heridos y 50 discapacitados.

“La historia de la agresión de Playa Girón, no solo es un acontecimiento histórico importante y no solo se tradujo en una gran victoria de la Revolución Cubana y en una gran derrota del imperialismo, sino también, en ocasión de aquella invasión, se proclamó el carácter socialista de la Revolución Cubana”, recordó Fidel Castro en un discurso pronunciado el 19 de abril de 1991, en conmemoración del 30 aniversario de esa gesta revolucionaria.

La Victoria de Playa Girón, hazaña histórica del pueblo cubano.

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Siempre estará latente en la mente de los cubanos el significado de la Victoria de Girón, el 19 de abril de 1961, sin la cual se habría perdido a la Revolución y la gran oportunidad de cambiar el destino de nuestra Isla.

Solo una fuerte motivación patriótica y revolucionaria hizo posible el triunfo de los cubanos, conscientes de que si ocurría una victoria mercenaria en Bahía de Cochinos, Estados Unidos sería más poderoso.

Esto impulsó a centenares de combatientes, en su mayoría jóvenes, a pelear sin tregua en condiciones adversas y vencer, en tres días y dos noches, a un enemigo bien armado, incluso con aviación.

Junto a los soldados del Ejército Rebelde y la Policía Nacional Revolucionaria, las milicias constituyeron la tropa más numerosa, formada por obreros, campesinos, estudiantes y población en general de toda la Isla.

También los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) desempeñaron un importante papel en la neutralización del enemigo interno.

Desde el primer llamado de la dirección del país, el pueblo se organizó y preparó en el manejo de las armas, dispuesto a defender su independencia. En el momento de la agresión solo existía una idea: defender a la Revolución, declarada socialista apenas unas horas antes, en el sepelio de las víctimas del bombardeo a varios aeropuertos, que devino preludio de la invasión.

A las 2:30 de la madrugada del 17 de abril de 1961 se inició el desembarco de los mil 550 hombres de la denominada Brigada de Asalto 2506, en Playa Larga y Playa Girón, Bahía de Cochinos, con tanques y blindados, apoyo de paracaidistas y bombardeo aéreo.

La certera conducción de Fidel, en el propio lugar de los hechos, y la resuelta participación popular,  lograron lo que el enemigo creyó imposible: la derrota de los mercenarios pagados por el Gobierno estadounidense.

Estos planes se fueron abajo en menos de 72 horas, cuando a un alto costo las fuerzas del Ejército Rebelde y de las Milicias Nacionales Revolucionarias tomaron por asalto las últimas posiciones de los mercenarios en Playa Girón, al oscurecer del 19 de abril.

El Comandante Fidel había avizorado con mucho tiempo de antelación la invasión y desde entonces comenzó a organizar, preparar y armar al pueblo para convertirlo militar e ideológicamente en una fuerza decisiva de combate junto al Ejército para ese momento.

La victoria de Playa Girón marcó el camino por el que Cuba ha transitado durante los 56 años transcurridos desde entonces; además de trascender en la Historia del continente, pues fue la primera gran derrota del imperialismo en América Latina.

Girón es, por derecho propio, símbolo de victoria; síntesis de la consigna ¡Patria o Muerte! ¡Venceremos! También es gloria y recuerdos; es una lección de patriotismo, de independencia y de soberanía.

Playa Girón quedará por siempre en Cuba. Esa batalla nos enseñó que la forma más eficaz para enfrentar una agresión militar es la unidad. La participación de todo un pueblo revolucionario y patriota, junto a sus instituciones armadas y profesionales nunca podrá vencerse. (Fotos tomadas de Cubadebate)

Hoy como ayer: ¡Socialismo!

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Hoy como hace 57 años, la céntrica esquina de 23 y 12 en la capitalina barriada del Vedado se estremeció ante los vítores de miles de personas que acudieron a sus predios. Como en aquel entonces, se reafirmó que el socialismo es el camino escogido para la construcción de un proceso social basado en el humanismo y la equidad.

Con la presencia de Mercedes López Acea, Primera Secretaria del Comité Provincial del Partido en La Habana y Vicepresidenta del Consejo de Estado y Ministro se celebró el acto conmemorativo por el nuevo aniversario de la proclamación del carácter socialista de la Revolución.

En nombre de los valientes milicianos que acudieron al llamado realizado por el líder histórico de la Revolución, el Capitán ® Jorge Ortega Delgado recordó que la artillería antiaérea fue la primera en ripostar la agresión, tropas conformadas en su mayoría por jóvenes de no más de 16 años.

“En este mismo lugar hace 57 años se rendía tributo a las siete víctimas de la agresión. Un mar de pueblo y milicianos se reunían para despedir a nuestros caídos y mostrar al mundo el apoyo de nuestro pueblo a la revolución. Aquí reafirmamos el carácter de nuestra Revolución socialista, como estoy seguro que lo harán ustedes hoy”, rememoró.